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MILAGRO NAVIDEÑO PDF Imprimir E-mail
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Escrito por SUSANA ALVAREZ   

Mes a mes, escribo sobre las historias tan especiales que escucho a diario en mi consultorio y de las vivencias angelicales de mis pacientes que encuentran a diario un motivo para afianzar su relación con Dios, pero en esta ocasión quiero hablarles de mi propio milagro navideño que a través de mis Ángeles llegó para sanar la vida de mi propia hija.

Mi pequeña Gabriela,  fue un regalo de Dios anunciado por el arcángel Gabriel, algunos años atrás, aun si tener yo la intensión de volver a ser madre, pero como Dios es perfección la escogió a ella para ser una servidora de sus mensajes y una sanadora que continuará algún día con este don maravilloso que me regalo a mí en mi niñez.


Al cumplir un año y medio de vida y ser una niña sana, con mucha energía y una bendición familiar, tristemente un día su luz comenzó a opacarse, tras días de fiebre intensa y una pérdida de peso muy grande, mi sentimiento de madre o mi intuición tal ves empieza a anunciarme que algo grave ocurría, aunque dentro de todos los procesos clínicos y de muchos médicos no hubiese una respuesta a varios de los síntomas que ella presentaba.

Una mañana después de días de no dormir bien cuidando de ella, mi corazón se quiebra al ver que mi pequeña hija que estaba llena de vitalidad ya no podía caminar, sé que cada madre o padre que lea esto entiende lo que se puede sentir cuando un hijo decae sin explicación alguna.

Quiero confesarles que perdí mi norte, mi fe, que arremetí con los mismos ángeles que habían anunciado su nacimiento, con Dios al extremo de no querer jamás continuar llevando sus mensajes.

Días como estos; Días de diciembre para mí; de dolor, de tristeza, de un miedo inexplicable! y mientras otras personas hacían compras decembrinas o recibían a sus familiares en sus hogares llenos de luces navideñas, yo salía y entraba de un clínica fría con mi pequeña hija enferma la cual a diario lloraba sin consuelo.

Una noche un gran amigo de mi familia me dijo que tomara a mi hija y la llevara donde una persona que en su calidad de medico tenía mucha experiencia, al ver por primera vez a esta mujer ya casi a las 9 de la noche sentí paz en mi corazón y aunque su diagnóstico fue muy desfavorable en el fondo de mi alma sentía que Dios estaba actuando en ella como un Ángel en la tierra.

Al comenzar las novenas de diciembre decidí ofrecer estas novenas en mi casa para pedir en ellas por la salud de Gaby, quiero decirles que Dios y mis Ángeles el 16 de diciembre de ese año me dieron el regalo más grande que yo pude recibir en mi vida.  Ya en la finalización de la novena con mi casa llena de niños, Gaby sobre las piernas de su hermana mayor ya que no podía caminar, deje que las risas de los niños y su energía inundara mi casa, mientras bajé a cocinar algo para ellos.

De repente veo a mi hija María Fernanda en la puerta mirándome atónita, pálida, que me indica que salga nuevamente….

Al poner mis ojos en el estudio de mi casa logro ver a mi hija Gabriela subiendo y bajando las escaleras en un jugueteo inocente y al ver su Felicidad caigo rendida en el piso aun sin creerlo, después de tanto tiempo de no ver esa sonrisa en su rostro; el tiempo se detuvo en ese momento y sentí en mi corazón como si nada hubiese pasado, que era ese día en el que Dios no solo me había dado la bendición de la sanación de mi hija si no también una de las enseñanzas mas grandes de mi  vida y que hoy quiero compartir con ustedes y es que  jamás por mas dificultad que tengamos en nuestras vidas jamás PIERDAS LA FE.

Aprendí que tenía que desprenderme de muchas cosas que llevaba adentro, de apegos absurdos que uno se va creando a través de la vida y aprendí que no valoramos lo que tenemos sea mucho o sea poco, Dios nos lo ha dado y es una bendición del cielo.

Gaby  próxima a cumplir sus 4 años, libre de secuelas por este virus que le da de 1000 niños a 2% aproximadamente,  vive su niñez entregándome a diario con su mirada inocente una pizca de esperanza para continuar con mi labor a pesar de todo lo que a veces quiera  detenerme.

Este fue mi milagro navideño LA VIDA, La de mi hija María Gabriela  y la mia misma.

Con amor en mi corazón y deseándoles felices fiestas rodeadas de Ángeles!!!

 

 

 


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