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CONSEJO PARA LOS PROBLEMAS QUE NOSOTROS MISMOS NOS CREAMOS PDF Imprimir E-mail
Escrito por DOREEN VIRTUE   

Tomado del Libro Lo Que Nos Dicen Los Ángeles

Cuando nos sentimos desdichados salimos en busca de la felicidad, aunque muchas veces esta parece darnos la espalda. Los ángeles sostienen, sin embargo, que las cosas ocurren exactamente al revés. Somos los seres humanos quienes en ocasiones impedimos que la felicidad llegue a nuestras vidas. A pesar de que el cielo desea venos felices y nos proporciona continuamente posibles circunstancias de felicidad, algunas veces nos resistimos a ese estado de satisfacción que tanto anhelamos. Cuando eso ocurre, solemos pensar que nuestra desdicha es causada por terceras personas o por las circunstancias. Sin embargo, los ángeles me han enseñado que la mayor parte de los problemas que tenemos y las presiones a que nos vemos sometidos, los hemos creado nosotros mismos.


Dudo de que exista alguien que no se haya visto atrapado alguna vez en una situación de auto sabotaje. Probablemente a ti también te ha ocurrido. Las circunstancias pueden ser muy diversas: gastar dinero en exceso, entrar en una reunión importante con el pie izquierdo, dejar de hacer ejercicios, escoger una pareja que no nos conviene, no actuar convenientemente en un momento crítico, refugiarnos en el alcohol para escapar de un dolor, rechazar ayuda porque no resulta embarazoso aceptarla o estropear algo justo cuando teníamos el éxito al alcance de la mano.

Lamentablemente, esta situación de auto sabotaje puede convertirse en una forma de vida. Sin darnos cuenta desarrollamos el hábito, cada vez más profundo, de crearnos problemas. La vida nos parece entonces una larga serie de situaciones de crisis (aunque los ángeles dicen que es una larga serie de experiencias de aprendizaje y oportunidades de crecimiento). Algunas veces tenemos la fortuna de reconocer la causa de nuestros problemas. Cuando no es así, solemos atribuir a circunstancias externas las dificultades que nosotros mismos nos creamos, quejándonos a nuestro amigos o a nuestro terapeuta: <<Dios está en mi contra>., o: <<¿Por qué tengo tan mala suerte?>>.

Con independencia de su causa (un amor perdido, un abismo irreparable en la familia o un intento fracasado de conseguir un ascenso), nuestras heridas nos producen un sufrimiento igualmente profundo. Aunque las hayamos creado nosotros mismos, son del todo reales, y sangran como como cualquier otra herida. Hasta que tomamos conciencia de que la causa de nuestros problemas está en nuestro interior, y hacemos lo necesario para remediar la situación, continuamos atrapados en medio de un torbellino de tristeza y dificultades.

Trabajar con los ángeles me ha enseñado que existen cuatro razones fundamentales por los que la gente rechaza la felicidad y se crea dificultades.
•    Creemos que no merecemos la felicidad.
•    Teme que la felicidad pueda ser aburrida.
•    Piensa que resolver crisis da sentido a su vida.
•    No ha experimentado nunca la felicidad.

Son demasiadas las personas que piensan que no merecen ser felices. Esta actitud es habitualmente la consecuencia de haber tenido unos padres excesivamente críticos, o de haber sufrido cualquier forma de abuso o trauma. Una  parte de su ser desea tener la misma felicidad que ven disfrutar a los demás, pero la otra parte les dice que no son merecedoras de ella. Y a menudo ocurre que cuando aparece en su vida una oportunidad de felicidad, esa segunda parte grita más fuerte que la primera. (Los ángeles les  dicen a estas personas que Dios nos hizo igualmente valiosos a todos y que, a sus ojos, los errores o faltas que hayan cometido no las hacen menos merecedores de felicidad. Les recomiendan que pongan en sus manos cualquier situación potencial de felicidad.

Hay quienes disfrutan llevando un estilo de vida en el que imperan las emociones fuertes y las descargas de adrenalina que hacen latir el corazón a un ritmo enloquecido, y que  frecuentemente va acompañado de rupturas amorosas o crisis económicas crónicas. Estas personas tienen miedo de que la estabilidad, la paz y la felicidad sean aburridas. La sola idea de una vida sin problemas les hace bostezar. Dicen que desean alcanzar la felicidad, aunque en realidad temen que a cambio tengan que renunciar a esas emociones, que son la motivación fundamental de su vida. ¿Qué harán con todo su tiempo libre? ¡Que aburrido será no tener más desafíos! (los ángeles siempre les dicen que una vida apacible no es lo mismo que una vida aburrida. Lo que ocurre es que estas emocionen tienen  otro sabor. Lejos de ser árida, la paz puede estar llena de muchos proyectos de éxito, amistades, viajes, aventuras, prosperidad y amor romántico.)

Las personas que inconscientemente rechazan su propia felicidad, suelen pensar que dedicarse a buscar soluciones a las crisis y a los problemas da sentido y significado a su vida. En otras palabras, de un modo inconsciente permiten que surjan estas crisis, para sentirse útiles y necesarias. (Los ángeles ayudan a estas personas  a dar uso positivo a sus habilidades, sugiriéndoles que se dediquen a algún tipo de trabajo voluntario o a la docencia.)

El hecho de haber crecido en un lugar caótico hace que mucho se acostumbren a vivir en una permanente situación de crisis y sumidos en la tristeza. Estas persona acaban por sentirse mejor viviendo en un entorno problemático, pues es lo único que han conoció en sus vidas. Instintivamente buscan situaciones conflictivas en el trabajo, con loa amigos y en su vida amorosa. (Los ángeles les aconsejan pedir ayuda y liberarse de todos los pensamientos, creencias y sentimientos que les hacen aferrarse a gente problemática y llevar una vida conflictiva. Les aconsejan unirse a una organización de ayuda de servicio a los demás dedicarse a alguna causas que defiendan apasionadamente.)

Cuando los ángeles están antes estas personas que se sabotean a si mismas, intentan ayudarlas a reconducir su vida aconsejándoles que se esfuercen en cambiar la pauta de comportamiento que origina el problema. Ocurre a menudo que cuando mis clientes les preguntan cómo resolver sus dificultades, se encuentran con que los mensajes de los ángeles suenan a auto ayuda  psicológica y espiritual. El cielo sabe que si cambian los comportamientos, pensamientos y sentimientos destructivos que son causa de tantas atribulaciones, se curaran y se sentirán mucho más felices.

Consecuentemente, loa ángeles instan a estas personas a cambiar su mundo interno, para transformar el caos exterior que hay a su alrededor. En mis grupo de trabajo pido a los asistentes que me cuenten que clase de mensaje reciben de Dios  y de sus ángeles, y siempre que pregunto si a  alguien le han aconsejado hacer cambios en su vida, prácticamente todos levantan la mano. Una de mis clientas, Velda, una esbelta ejecutiva de cuarenta años que trabaja en una compañía aseguradora privada, se sentía profundamente desdichada porque decía que las cosas nunca funcionaban bien en su vida.

Hace tres años conseguí un trabajo estupendo_ me explico_ pero coincidió justo con el momento en que me estaba separando de ese policía retirado, y el no dejaba de perseguirme y crearme problemas  en el trabajo, de manera que perdí mi puesto. Luego un poco más adelante, pude haber tenido una gran oportunidad con otro hombre, pero entonces acababa de iniciar una relación con alguien que resulto tener problemas de adicción. Más tarde conseguí otro trabajo fantástico, pero en este caso me comporte como una tonta, pues  no podía soportar la forma de hablar de mi jefe. Ahora tengo una experiencia fantástica con un hombre muy sexy, fuerte y atractivo, pero cada vez que pienso que puede ser el hombre ideal para mí y me planteo la posibilidad de casarme, me pongo completamente tensa y comienzo a discutir. Por alguna razón, parece que la felicidad siempre me esquiva.

Los ángeles me dieron instrucciones de que preguntara a velda sobre su infancia. Inmediatamente me conto que la primera etapa de su vida fue caótica e imprevisible. -Mis padres discutían mucho. Continuamente mi madre e llevaba con ella a casa de mi abuela hasta que se calmaba los ánimos. Mi padre estaba en el ejército y teníamos que mudarnos una vez al año aproximadamente. Siempre era la chica nueva del colegio, y cada vez que lograba hacer algunos amigos, una vez más teníamos que coger las maletas y mudarnos.

Los ángeles respondieron:
_Querida velda, la felicidad no te da la espalda, sino que eres tu quien huye de ella. La primera parte de tu vida fue confusa y llena de problemas que las ideas de paz y felicidad parecen resultarte extrañas, poco familiares. Son tan diferentes  de lo que aprendiste en la niñez que te distancias de ellas e instintivamente buscas situaciones que creen caos y el dolor de esos primeros años de tu vida. Crees que la vida siempre tiene que estar llena de dificultades y desorden. Sin embargo, puedes tener una vida sin problemas. No pienses que los problemas te van a invadir y veras como tus nuevas expectativas  incrementaran tus experiencias de alegría y armonía.

_Es verdad dijo Velda_. Puedo entenderlo. Es como si  yo esperara siempre lo peor de la vida. Un par  de veces tuve  a mi lado un hombre estupendo, y cuando surgió la posibilidad de casarme sentí pánico. Entonces creí  que se trataba de una reacción normal. Pero, visto de esta manera, supongo que en realidad no creía merecer a ninguno de los dos. ¿Cómo puedo cambiar mis expectativas, cuando lo único que he conocido es la infelicidad?

Los Ángeles le aconsejaron:
_No aceptes ningún tipo de dolor o infelicidad en tu vida. Es más, reduce a cero tu grado de tolerancia al dolor. En el momento en que te des cuenta de que eres desdichada, te pedimos que deje en nuestras manos tanto el sufrimiento como la situación. Al entregarnos tu infelicidad, estamos en posición de ayudarte a reemplazar por algo mejor, o de conseguir que produzca una curación. En cualquiera de los dos casos te ayudaremos a logra que haya alegría en tu corazón, para que puedas mantener tu ánimo y tu energía al máximo nivel.

_Tolerancia cero a la infelicidad_ dijo Velda, con la cara iluminada_ luego frunció el ceño y pregunto_: pero, cuando acurre algo malo, ¿no es normal sentirse desdichado? Le dijo Velda que sí, que la tristeza en un sentimiento natural. Agregue que si ella pedía ayuda a los ángeles cada vez se sintiera desdichada por algo, rápidamente le enviarían pensamientos que aligerarían sus cargas. Los ángeles son  maravillosos haciendo desaparecer pautas negativas.

Los ángeles le agregaron:
_sugerimos que te integres en algún grupo que ayude a personas menos afortunadas que tú. Esto te ayudara a ver tus propios problemas en perspectivas y hacerte más consciente de las bendiciones que hay en tu vida.
_¿Sabes?_ me dijo velda, como un eco de  tantas otras personas que he conocido y cuyos problemas se debían a que se  saboteaban a si mismas_. Últimamente he estado sintiendo el deseo de trabajar como voluntaria en un refugio de mujeres que hay en la ciudad. Me si los ángeles han estado intentando decirme algo. Sin duda, así era.

Al sembrar la idea de trabajo voluntario en su mente, los ángeles habían tratado de ayudarla a  salir de la regida estructura mental que la mantenía atrapada en un círculo de dificultades creadas por ella misma. Sin embargo, velda se había resistido, aferrándose a los patrones de vida que conocía, basados en la tristeza y el caos. Cuando volvió a oír atreves de mí el mismo mensaje de los ángeles, encontró en mis palabras la información de lo que ya existía en su interior. Le aconseje que pidiera a los ángeles que entraran en sus  sueños por la noche e hicieran una limpieza de aquellos pensamientos, creencias y sentimientos que la hacían sentirse cómoda con sus problemas, como, por ejemplo, las relaciones afectivas. Velda prometió hacer lo que le sugerí, e incluso siguió el consejo de los ángeles respecto al trabajo voluntario. Estas cosas la ayudan enormemente  a cambiar su actitud vital, y los problemas que antes la paralizaban pronto le parecieron triviales.

Comenzó entonces a sentirse agradecida por las muchas cosas estupendas que tenía en su vida y que hasta ese momento no había valorado, como su trabajo, sus amigos y buenos ingresos. Y cuando se le presento una nueva oportunidad de ascender  en su carrera profesional, no permitió que ningún obstáculo se lo impidiera, y acepto el nuevo puesto de trabajo. Hasta ahora no ha encontrado al hombre que busca, pero está segura de que cuando eso ocurra, no tolerara la interferencia del sentimiento de que no merece ser feliz a su lado. Los ángeles pueden cambiar el orden de prioridades en la vida de un ser humano más rápida y eficientemente que cualquier terapia que yo conozca o haya practicado.

Los ángeles dicen que los seres humanos somos excesivamente tolerantes con la tristeza y la infelicidad, como si fueran componentes normales de la vida. Recordemos la popular pegatina que llevan los coches y que dice:<<La m… existe>>. ¿Por qué no cambiamos nuestras expectativas, dicen los ángeles, y decimos:<<La paz y la felicidad existen>>. ?

 

 


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