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APRENDIZAJE PDF Imprimir E-mail
Escrito por MARIA ELVIRA POMBO MARCHAND   

CUANDO TENEMOS ALGO QUE APRENDER
Viene a enfrentarnos con un miedo y así hacer un aprendizaje. Recordando la ley de todo está en orden, es un aprendizaje cuando las decisiones que tomamos para llegar a esta situación se basaron en un miedo. Pidan el apoyo de los seres de luz para identificar el miedo y hagan el ejercicio de la ley de la Intención para ayudarse. 

 CUANDO ES HORA DE CAMBIAR EL CAMINO Existe una nueva alternativa que no hemos visto o explorado y viene a cerrar una puerta y abrir otra. El maestro nos produce miedo o angustia, sin embargo, las decisiones que hemos tomado para llegar a este momento han estado basadas en el amor. Un maestro puede venir para “regalarnos” ambas cosas. La ley de los maestros tiene como base que Dios solamente creo seres de luz, por lo tanto, todos los seres de este planeta lo son. Sin embargo, las “máscaras” que usan nos pueden hacer pensar lo contario. Sí, todos somos iguales en esencia, lo que cambia son las decisiones que tomamos y en lo que nos convertimos, pero hasta la persona que consideramos más mala es un ser de luz. Yo sé que esto es difícil de aceptar, sin embargo, será más claro a medida que entendamos esta ley.

Muchas personas se angustian cuando yo hablo de este tema pues dicen: “¿Cómo va ser posible que Juan, que es egoísta, me pueda  enseñar algo?”. Pues lo que Juan genera en ti, esa rabia, esa angustia, es algo que te está guiando hacia algún crecimiento personal. La clave aquí es que mientras más rápido hagamos el aprendizaje y tomemos las decisiones, más rápido se solucionara la situación o la persona sale de tu vida. De igual forma, hay maestros que vienen a enseñarle a un grupo de personas o a un país y hasta al mundo. Es el caso de Hitler y cómo lo que sucedió le enseño a mucha gente la importancia de la tolerancia y la compasión. Recuerden, no tiene que ver con las cualidades o calidades de la persona, sino con lo que genera en nosotros y en los demás. Podemos estar en desacuerdo con sus acciones y en ningún momento son justificables. Sin embargo, se puede crecer a través de los aprendizajes que dejan. El maestro nos enfrenta a miedos para que se cambien actitudes, pensamientos y creencias basados en ellos.

El libro un curso de milagros dice que todos somos maestros de todos, y yo siento que así es. Ya sea porque traigamos a sus vidas aprendizajes o bienestar, todo tiene una razón de ser. Y si traemos aprendizajes a los demás, pero nuestra intención está en el amor, los estamos ayudando. El caso de Marta* es un ejemplo. Tenía 32 años y toda la vida había dependido de su padre hasta que se casó y empezó a depender de su esposo. Ella hizo todo lo posible por agradar a su marido, vivía pendiente de él y de hacer todo lo que le pedía. Sin embargo, el esposo nunca estaba contento y, a pesar del esfuerzo de Marta*, sus criticas eran constantes  y ella se sentía infeliz y culpable. Cada vez que el la criticaba ella trataba de mejorar.

Después de diez años de matrimonio, Marta entro en crisis. Ella empezó a pedir a Dios que cambiara a su esposo, que lo ayudara a estar más tranquilo y a  apreciarla. Sin embargo, paso un año más y Marta seguía en la misma situación. Fue cuando empezó a buscar ayuda en los Ángeles y llego a mi consultorio. Sus Ángeles le dijeron que su esposo era un maestro, y que lo que le venía a enseñar era a quererse a ella misma, a ser independiente y dejar de buscar la aprobación de los demás. Le resaltaron una parte importante de su aprendizaje era que no podía pretender que los demás cambiaran para ser feliz, sino que ELLA era la que debía empezar a cambiar. Así Marta continuo su terapia con los Ángeles, trabajando en ella misma, en sus comportamientos y su autoestima. Después de un tiempo, se sintió más segura, compartía con su esposo sin angustia.

Cuando empezó a apreciarse a ella misma, su esposo lo hizo también y su relación cambió maravillosamente. En la vida varias personas pueden venir a enfrentarnos con el mismo miedo, de ahí vienen frases como “todos los hombres son iguales” o “Así son las personas”, etc. Los Ángeles me han enseñado, que si no aprendemos con un maestro, llega otro y después otro. ¡Cada vez el maestro es más grande y el aprendizaje más doloroso! Por eso, aprovechan a sus maestros, miren dentro de ustedes y decidan aprender con el primero!

Recordemos que debemos recibir nuestros miedos con los brazos abiertos pues nos traen el regalo de la libertad. Para limpiar los miedos debemos sacarlos a la luz, y a veces necesitamos un poco de ayuda; para eso están los maestros. Está en nuestras manos lo que decidamos hacer con sus enseñanzas, muchas personas encogen sentirse víctimas, por lo tanto, les entregan su poder a los demás. Las víctimas dependen de que su “agresor” cambie o acepte su error para sentirse bien. Los Ángeles, con la ley de los Maestros,  nos dan una herramienta para vivir estas situaciones de una forma diferente y convertirlas en una oportunidad. Esto no quiere decir que no nos de miedo, angustia, rabia o tristeza, esto es normal y necesario. Sin embargo, una vez sentimos y aceptamos que tenemos algo que aprender, tomamos la Ley de los Maestros y decidimos buscar el aprendizaje o el miedo y ¡somos más libres!

Reciban con agradecimiento a sus Maestros, tanto los de bienestar como los de aprendizaje, y sobre todo a estos últimos. Ello son, normalmente, almas que nos quieren mucho y con quienes, a nivel de alma, decidimos compartir una experiencia para crecer. Usualmente nos aportan más que los maestros de bienestar, hay que aprender a ver detrás de su disfraz. Son un regalo de luz.Aplicar la Ley de los Maestros es la definición espiritual de “respetar y ayudar a los demás”. Ante un maestro de aprendizaje, los invito a aplicar un consejo de Dalái Lama: “Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, se generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír a los demás”.


 

 


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