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LA SALUD DEL CABELLO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Wataru Ohashi   

Extraído del Libro Cómo Leer el Cuerpo
 

<Debemos observar nuestro cuerpo para descubrir los secretos de nuestra vida>

En la diagnosis oriental, el pelo exterior del cuerpo tiene una relación directa y reveladora con el pelo interior, concretamente con los minúsculos pelillos llamados cilios que recubren el esófago y tracto digestivo.

Durante los nueve meses que el bebé permanece en el interior del vientre de su madre, se nutre de la sangre materna. Por lo tanto, su tracto digestivo está inactivo respecto a sus funciones, aunque activo en cuanto a su desarrollo, junto con el resto de su cuerpo. Durante esos nueve meses, el bebé desarrolla un pelillo exterior suave llamado lanugo, que le cubre todo el cuerpo, y en el interior desarrolla los cilios. Poco después de nacer desaparecen el lanugo y los cilios. Los cilios se eliminan junto con el meconio, o excremento del recién nacido, que contiene líquido amniótico, células muertas y el lanugo por el bebé durante la gestación.

La eliminación de los cilios y del pelillo exterior ocurre simultáneamente. El bebe pierde estos pelillos y comienza a desarrollar un pelo nuevo, más fuerte y resistente, que será útil tanto al interior como al exterior del cuerpo. Para el niño este es un proceso sano, un avance en su crecimiento, se está adaptando a su entorno. Lo importante aquí, es que el crecimiento del pelo se produce de forma natural y coordinada, de modo que el pelo interior y el pelo exterior están siempre relacionados.

En medicina oriental creemos que la energía de los riñones, hígado y pulmones controla el crecimiento y la salud del pelo. Su calidad y cantidad dependen de nuestra salud. Esto lo prueba el hecho de que las personas que reciben tratamiento quimioterápico pierden el cabello. La quimioterapia, que es tóxica para todas las células, daña en particular los riñones. Una vez que los riñones están debilitados son incapaces de proporcionar el ki (energía vital) adecuado a todo el cuerpo, y esas zonas que no son esenciales para la vida (entre ellas los cabellos) son las últimas en ser nutridas. En consecuencia, se cae el pelo.

Los metales pesados y las substancias químicas venenosas dañan el hígado y también producen caída del cabello. Estas toxinas son nocivas para el hígado y los riñones, que entonces tienen mucha dificultad para eliminarlos del cuerpo, y así afectan a la calidad y crecimiento del cabello.

Las algas, sobre todo las de la familia kelp, pueden contribuir eficazmente a eliminar los venenos químicos y los metales pesados. Los estudios científicos han demostrado que el alginato de sodio, presente en la mayoría de las algas, enlaza con los metales pesados y substancias químicas contaminantes. Una vez enlazado con ellos, los extrae de los tejidos y los lleva al intestino, desde donde pueden ser eliminados del cuerpo.

Los trastornos emocionales pueden ser causa de que el pelo pierda consistencia, se caiga o cambie de color. Hans Selye, investigador pionero de Canadá, descubrió recientemente que el estrés, o el miedo, dañan los riñones. La medicina oriental lleva tres mil años diciendo eso mismo. El miedo, que es la emoción relacionada con los riñones, daña estos muy preciados órganos. Las emociones negativas, como la tristeza, la rabia o el miedo, y el estrés crónico, también dañan las glándulas suprarrenales, situadas sobre los riñones. Los largos periodos de estrés hiperactivan y sobrecargan de trabajo a las suprarrenales, que finalmente se debilitan y dejan de ser activas, con lo cual se daña aún más la energía de los riñones. Por lo tanto, el estrés emocional podría ser causa de caída del cabello al dañar los riñones.

La energía del riñón nutre los órganos sexuales. Dado que el pelo está regido por los riñones, la medicina oriental siempre lo ha asociado con los órganos sexuales. El cabello de una persona revela así la salud y fortaleza relativas de sus órganos sexuales. Tradicionalmente, a las mujeres que tienen cabellos hermosos y lustrosos se las considera poseedoras de la capacidad para dar a luz hijos sanos. En los hombres también el cabello refleja riñones, hígado y órganos sexuales fuertes.

Considero que las puntas abiertas o los cabellos frágiles indican que la persona sufre de debilidad en los riñones y en los órganos sexuales. Las puntas abiertas representan un trastorno yin: el pelo se divide en la punta cuando debería mantenerse unido y contraído. La causa es un exceso yin en la dieta y estilo de vida. El problema también puede deberse al consumo excesivo de fármacos o drogas. El cabello frágil puede ser consecuencia de un consumo excesivo de sal o alimentos de origen animal; en cualquiera de los dos casos, la energía del riñón es insuficiente. La causa puede ser también una carencia de minerales, sobre todo de yodo. Un mayor consumo de verduras y algas puede remediar fácilmente este problema.

El estado del pelo exterior revela también el estado de la vellosidad interior. Las puntas partidas o el cabello de rizos muy pequeños indican el estado de la vellosidad interior de los pulmones e intestinos. Cuando en la edad madura aparece vello en lugares donde no debería haber, sabemos que dentro del cuerpo también ocurre algo relacionado con el crecimiento del pelo. Por ejemplo, muchas mujeres desarrollan bigotes.

La zona de la boca está relacionada con el tracto digestivo y los órganos sexuales. Por lo tanto, sabemos que hay exceso de cilios en esas zonas del cuerpo. La presencia excesiva de cilios indica que la acumulación de mucosidad ha alcanzado proporciones elevadas. La elevada cantidad de proteínas y mucosidad han dado origen a un mayor crecimiento de vellosidad dentro del tracto digestivo y los órganos sexuales. Cuanta más vellosidad se desarrolla dentro del cuerpo en estas zonas, más vellos aparecen en el exterior en zonas diagnósticas concretas. Cuando una mujer tiene mucho bigote, probablemente sufre de problemas relacionados con los órganos sexuales o el ciclo menstrual, entre ellos el síndrome premenstrual y tal vez liomiomas uterinos.

CALVICIE

Creo que una de las causas de la calvicie es el consumo excesivo de líquido. Cada pelo se asienta en un folículo, o saquito, que contiene aceite. Cuando el consumo de líquido excede la capacidad de los riñones para procesarlo, el líquido produce el ensanchamiento del folículo, lo que a su vez es causa de que el pelo caiga. Las personas calvas o con calvicie insipiente, deberán tomar menos líquido y cuidar muchísimo sus riñones.

La calvicie suele presentarse en sectores concretos de la cabeza, ya sea en la parte anterior, junto a la frente, o detrás. Si la calvicie aparece delante, la causa es el consumo excesivo de substancias yin, sobre todo bebidas gaseosas, zumo de frutas y alcohol. Si aparece en la parte de atrás o en el centro de la cabeza, la causa es yang, es decir, consumo excesivo de sal, carne roja, huevos, quesos secos y pollo.

Desde antaño las canas se han asociado con el estrés excesivo. En Occidente es corriente decir: <Este problema me está haciendo salir canas>. Como he dicho, el estrés daña los riñones y afecta al pelo. Lo mismo produce el exceso de sal, que contrae los riñones y obstaculiza la sana circulación de los elementos nutritivos que normalmente irían hacia los cabellos.

El pelo facial en los hombres puede también ser señal de fuerza. Los hombres que tienen tupidas patillas, por ejemplo, tienen el hígado y la vesícula biliar fuertes. El meridiano de la vesícula biliar discurre por la parte de atrás de la oreja y por el costado del cuero cabelludo, dando más brillo y densidad al cabello que crece allí. Un bigote tupido en un hombre puede indicar fuerza en la actividad digestiva y en los órganos sexuales.

En general, el dejarse crecer la barba hace a un hombre más yang, mientras que afeitársela lo hace más yin. A algunos hombres les sienta bien la barba, mientras que otros nunca deberían dejársela. Creo que el actor Kirk Douglas, por ejemplo, se vería horroroso con barba, porque su cara ya es muy yang. Su energía yang sería abrumadora y le estropearía la apariencia. Por otro lado, una barba habría favorecido la cara de Napoleón, aunque por lo visto a Josefina no le molestaba que no la tuviera.

Nuestros cuerpos nos guían constantemente, ofreciéndonos maneras de convertir nuestras flaquezas en fuerzas y nuestras partes no agradables en la belleza natural que existe en todos nosotros.

 


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