Suscribete a nuestro Boletín y recibe todas las novedades de nuestra página web.





Encuesta
Alguna vez haz comprado por internet?
 


Banner


Últimos comentarios

Online
Tenemos 420 invitados conectado(s)

Acceso a Universo VIVA


LA CLAVE PARA PERDER PESO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Deepak Chopra   

Durante millones de años, la lucha por conseguir suficiente comida fue una prioridad para la especie humana. De ello dependía la supervivencia, y las sociedades se organizaban en torno a ese tema. En los periodos de abundancia, era natural y prudente que la gente comiese todo lo posible, pues no cabía duda de que le esperaba un futuro de escasez. Siguiendo esta alternancia de banquetes y hambrunas, el cuerpo humano desarrolló un proceso por el cual almacenaba el alimento que el metabolismo no transformaba de inmediato en energía: lo guardaba en forma de grasa. Por supuesto que fue un mecanismo de adaptación que tuvo mucho éxito para la fisiología humana. Esa grasa almacenada significaba que la especie podía sobrevivir a los periodos de hambre.
En el presente, por lo menos en algunas partes del mundo, ha acabado esa alternancia entre abundancia y escasez. En los países más afortunados podemos comer cuando queramos, tanto como queramos, todo el tiempo que queramos. Pero la química del cuerpo todavía no se ha adaptado a este cambio. Sigue preparándose sin cesar para el periodo de hambre que cree que le espera. Sigue almacenando como grasa todo lo que no se convierte rápidamente en energía.
Esto no es una enfermedad, es normal y natural. Su peso actual es el resultado natural de lo que come, en combinación con la energía que requiere su estilo de vida y los efectos persistentes de millones de años de evolución humana.
El control eficaz de peso tiene, al menos, dos componentes importantes: reconocer y eliminar conductas que son producto de desequilibrios, y reconocer, aceptar y disfrutar de lo que es la verdadera naturaliza de uno. Equilibrar el organismo es un proceso de descubrimiento personal. Encontrar el equilibrio no es algo automático y cada persona lo logra a su manera. Igual que el hambre y la sed, el instinto para equilibrarse está dentro de nuestra fisiología. Una vez que comience a seguir ese instinto, la perfección de su verdadera naturaleza resplandecerá.
Claro que, en el fondo, es cuestión de aceptación. Esta es la condición previa de la belleza física verdadera, como también de la felicidad emocional y la plenitud espiritual. Dicho de otro modo, la falta de autoestima es la base de gran parte de la desdicha humana y de la conducta autodestructiva. Es lo que lleva a las personas a intentar camuflar sus problemas, ya sea por medio de cosméticos o comiendo demasiadas golosinas. Sin embargo, todos conocemos a individuos que aun sin cumplir los requisitos convencionales de atractivo físico, tienen un aura especial que es la expresión de haberse aceptado a sí mismos. Cuando piense en introducir cambios en su vida, cuide de que se apoyen en una sólida base de sentimientos positivos hacia usted mismo, y no en la idea de otro acerca de cómo debería ser.
 

Consejos para la Inteligencia del Cuerpo

1. Coma en un ambiente estable y tranquilo. No divida su atención trabajando, leyendo, escuchando la radio o mirando la televisión mientras come.
 
2. Siéntese siempre para comer. Preste atención a lo que hace y no se apresure.
 
3. No coma cuando está perturbado. Sin duda esto perturbará la digestión.
 
4. Coma solo mientras siga sintiéndose bien. Debemos comer hasta tres cuartos de nuestra capacidad.
 
5. No hable mientras mastica. Concentre los sentidos hacia el interior, disfrutando del gusto, la vista y el aroma de la comida.
 
6. Coma a ritmo moderado. No ponga otro bocado en el tenedor hasta no haber tragado el anterior.
 
7. No coma hasta haber digerido por completo la comida anterior. Por lo general, la digestión dura entre tres y seis horas.
 
8. Prefiera los alimentos recién cocinados. Las sobras suelen ser más pesadas y eso las hace más difíciles de digerir.
 
9. Quédese tranquilamente sentado unos minutos después de comer. Esto permite que la digestión se haga sin esfuerzo.
 
10.      Por último, dedique una o dos comidas semanales a la Meditación de Conciencia de la Comida. Esta técnica utiliza el poder de la intención para mejorar la digestión y el metabolismo. Es preciso hacerlo cuando uno está solo. La técnica consiste en comer de manera muy lenta y deliberada, poniendo intención en cada movimiento. Comience mirando el alimento, consciente de la intención de mirarlo, registre el aroma de la comida, cuando saboree cada bocado, hágalo con intención. Con esta técnica poco a poco mejorara su actitud hacia la nutrición de su cuerpo. “Una persona que come sin prestar atención a la comida puede transformar el alimento en veneno”


Añadir esta página a tus sitios web favoritos Social Bookmarking
 
 
Cargando...



Banner