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LA LEY DE LA ARMONÍA PDF Imprimir E-mail
Escrito por CONNY MENDEZ   

Tomado del libro Metafísica 4 en 1

Ustedes saben que cada  electrón en el Universo está  en movimiento. A  pesar que una piedra o un árbol, o un mueble, parecen estar estáticos, cada átomo y cada electrón de los que integran esos átomos, tienen en sus centros una luz. Esta luz es la llama triple (aspectos de Dios: voluntad, sabiduría y amor) de ese foco de vida y está vibrando. El número de pulsaciones por segundo es lo que determina la rata vibratoria de cualquier cosa. La acción vibratoria muy lenta es lo que hace aparentar que una cosa sea estática, pero con los instrumentos modernos vemos un objeto tan amplificado, que se puede ver su movimiento constante, fluctuando y emitiendo rayos de ondas luminosas, que es lo que llamamos radiación.


En un individuo, la acción vibratoria está determinada por su proceso mental y sensorio. Esta forma pulsaciones de energía, o sea rayos de luz que atraviesan los cuerpos inferiores, y que contienen un patrón que debe ser seguido o copiado por los electrones en su expresión individual.

La conciencia imperfecta es lo que hace que un patrón imperfecto produzca vibraciones muy lentas. Los electrones son obedientes. Esa es su característica principal, y tratan de adaptarse al patrón que se les impone; por lo tanto la rata vibratoria de la persona   es  tan lenta que lo sitúa poco más o menos al nivel del animal.

El estudiante consciente llega a un punto en que tiene que, imprescindiblemente, dirigir conscientemente el volumen y el movimiento de sus emociones, o sea el patrón de energía para sus electrones obedientes, con tal precisión como regula el dial de su radio; el termostato de su aire acondicionado, de su horno o de su nevera.

Generalmente el hombre cuando se despierta por la mañana recorre el cuadro normal de su día. Recuerda todo lo que tiene que hacer, y lo recuerda con variedad de emociones: de apuro, de ira, de impaciencia, de sentimentalismo; la madre siente y vibra emotivamente con todos los problemas de los hijos; el hombre de negocios con todos los problemas de su empresa; cada uno con su propio patrón, y  desde ese mismo momento comienza un patrón de emociones violentas, de cambios convulsivos, todos incontrolados, incesantes, instantáneos. Para regular la temperatura de su oficina o de su dormitorio el hombre ajusta con sumo cuidado el termostato para que le produzca un clima agradable, cómodo, igual y sabroso, ni demasiado frío ni demasiado caluroso. Pero en el clima de su vida toda, prefiere gobernarla de acuerdo con el incentivo de cada momento o la provocación de cada cosa que vaya llegando.

Los electrones no pueden adaptarse a este capricho. Lo que se les impone son impulsos electrónicos y el desorden es espantoso. Se descontrolan todos los sistemas del organismo y de la vida entera del individuo. Sean el sistema económico, el de la salud, propia o de los seres más allegados, el del orden mental, el del carácter o humor propio y de los hijos, el comportamiento del servicio, de los compañeros de trabajo, de las amistades, de los empleados, del carro, de los teléfonos, de todas las dependencias, todos los sistemas que dependen de nuestros patrones electrónicos y que gobiernan nuestras vidas y nuestros mundos. Son patrones de vibraciones que cada uno lanza e impone a su propio sistema de electrones. Para poder computar un porcentaje, una suma de valores, un nivel general, o como se dice hoy: “un average” de un patrón totalmente desordenado, caprichoso fluctuante hasta la exageración, imposible de seguir ni de catalogar la maquinaria electrónica de nuestro mundo individual, o sea nuestra corriente de vida, trabajando con grandes desventajas, se hace muy lenta, muy retardada. El individuo, en su próxima vida, será un retardado.

El hombre es superior al animal porque dispone de raciocinio, inteligencia y libre albedrio, para manejar sus sentimientos, pensamientos y emociones. Esas son las tres dimensiones en que vive. Pero si él no aprovecha estas tres dimensiones, ni las domina, o las gobierna, estas lo dominan a él. Es como si no las poseyera. Entonces se coloca en un nivel inferior. El del animal.

Primeramente, hay que saber que esta energía que nos viene por toneladas, baja por el cordón de plata directamente del YO SOY. Es un regalo constante y eterno de nuestro Dios. Él no nos la mide. Es nuestra prerrogativa usarla, economizarla, graduarla, dirigirla, controlarla y hacer el mejor uso de ella.

En el comienzo de la vida así lo hacíamos con toda la sabiduría de nuestro cuerpo mental superior. En la caída del hombre se ha ido entorpeciendo más y más hasta que ya tenemos que volver a hacerlo todo de nuevo y regresar a la casa del Padre por el sudor de nuestra frente.

Antiguamente, los estudiantes del Sendero Espiritual tenían que ingresar en los Templos Iniciáticos para aprender y practicar con problemas fingidos, porque la vida era primitiva y sin oportunidades que hay hoy. Pero luego los templos tuvieron que elevarse al plano etérico, no podían soportar las horrendas vibraciones terrenas y la tierra precisamente es la escuela iniciática ideal para ascender lo más rápidamente posible, ya que cada momento nos ofrece una lección, una práctica y una oportunidad para dominar, superar y purificarnos. Es fácil determinar el nivel en que se encuentran ustedes. Las que tienen que trabajar para ganarse la vida, las que tienen esposos e hijos, las que tienen problemas de salud, sentimentales, de carácter indomable, en fin, que POR SUS FRUTOS LOS CONOCEREIS.

Por eso todo el mundo tiene que pasar por el dominio de ese mandato loco que le están dando a sus electrones. Dándose cuenta de la cantidad y la diferencia de emociones que pasan en una sola hora, pueden juzgar de la cantidad de veces que esos pobres electrones, cuyo sello es la obediencia, habrán tenido que cambiar de velocidad y de cualidad de radiación durante el día. Comprenderán que es casi imposible un progreso permanente. La persona tiene que poder conscientemente un cese al despilfarro y comenzar a educar su auto-control paso a paso a través de las experiencias del día, a pesar de las provocaciones ajenas, y precisamente, aprovechando esas provocaciones que ofrecen las acciones infantiles y los defectos de los adultos que no nos agradan.

¿Y cómo se le impone exactamente un patrón a los electrones? Vamos a ver. La esencia de vida, o energía, que baja de la Presencia YO SOY al corazón humano, a través del cordón de plata, enciende la Llama Triple. La inmortal y la Victoriosa Llama Triple. Esta es Inteligencia Directiva. Corresponde a lo que conocemos como Cuerpo Mental Superior a través del cual funciona la Presencia YO SOY a quien Esta da sus órdenes. Es nuestro Quinto Cuerpo. También la conoceremos como el Ropaje del Cristo. El sexto cuerpo o Vehículo es el Cuerpo Causal y el Séptimo es el YO SOY. A medida que la recordamos, la usamos y la ampliamos, Ella se va agrandando hasta que toma una figura “a igual y semejanza de Dios” o sea de nuestra Presencia YO SOY, y entonces se graba en la figura nuestra. Es la Conciencia Crística. Es el Cristo.

Cada grupo espiritual tiene su diccionario particular, y a nosotros nos corresponde ir reconociendo nuestra imágenes en las de los demás. En el Puente llaman a este Cristo Interior que nosotros tanto amamos y usamos,  “EL HOMBRE DE ORO”. Todo esto se funde en UNO en el momento de la Ascensión.

Cuando nos damos cuenta de que nuestro “patrón” tiene que ser constante para que podamos adelantar; y que no nos podemos dejar dominar pro ataques de furia, de llanto, de impaciencia, sino que tenemos que poner en práctica todo lo que nos ayude a dominar el impulso. Porque ya no podemos permitirnos un solo pensamiento o sentimiento que no sea consonante con la Verdad, el Amor, la Paz, el Equilibrio, la Armonía y la Belleza, ya que éstos actúan como un Director de Orquesta, que impone lo que ve en la partitura. Nuestra partitura es el Patrón que los electrones (nuestros músicos) van a seguir. Recuerden: Nuestro patrón es un rayo de luz en constante movimiento, vibrando a una rata de acuerdo con lo que pensamos y sentimos.

El Amado Eolo dice: El conocimiento de esta Ley de Armonía es un seguro contra el desastre. Contra las apariencias exteriores de imperfección en el mundo individual. Es la responsabilidad de cada uno el mantener un fluir armonioso de la energía que nos regala el Padre, por encima de todos los disturbios exteriores y las provocaciones que recibamos todos los días.

Los humanos cuidan sus posesiones materiales con gran atención, esmero y vigor; y sin embargo, la más preciosa y valiosa de todas, la Armonía, permiten que sea destrozada a cada rato y por el más leve pretexto. O sea, en cuanto se tropieza con una acción negativa por parte de otros, o una palabra fuerte, o una noticia del Exterior, o una condición molesta trivial como por ejemplo el de andar en una “cola” o encontrar un número de teléfono ocupado.

El Dios de la Armonía, el amado La Moray, quien tiene su foco encima de la Isla de Madagascar, recomienda que al despertar y antes de poder los pies en el suelo, se piense, en la Llama Triple del Cuerpo Físico, luego se visualiza la Llamita no alimentada de cada uno de los otros tres vehículos (emocional, mental y etérico) pensándolos como tres estrellitas brillantes, y luego de pronto ampliándolas hasta reunirse con la Gran llama Triple que ya hemos visualizado. De esta manera estaremos alimentando las tres Llamas Triples a las cuales jamás les hemos prestado atención. Una vez hecho esto, ponemos los pues en el suelo y dirigiéndonos a Cristo, lo ampliamos también, visualizándolo en nuestro corazón. Después podemos pensar en alguna virtud que deseamos desarrollar, o en algo que deseamos enviar a algún familiar o hermano necesitado. Se le pide al Cristo que actúe a través de estas Llamas Triples, pues es mucho más efectivo activar las tres Llamas antes de invocarlo, ya que sin alimentar nuestras Llamas Triples estaríamos esperando que el las ampliara, y es trabajo nuestro el alimentar nuestros frutos. Después se le puede pedir a cualquier Entidad su Ayuda.

Lo que sucede es que los electrones se mueven a gran rapidez y expulsan las discordias que se encuentran en las entretelas. Todo dolor o molestia es una acumulación de discordia que los electrones no tienen suficiente impulso para desalojar y expulsarla. Cuando se invoca a la Llama Violeta a que pase por un órgano, la acción vibratoria de los electrones acelera de inmediato y la Llama Violeta disuelve la acumulación.

Después de pensar en tu Llama Triple, de activar las otras tres partes y seleccionar la virtud que tú quieras que actúe durante las próximas 24 horas, pídele al Cristo que regule los electrones de los cuatro vehículos inferiores, ampliado por el Ascendido Maestro, Director de la virtud que deseas.

Dice La Moray que te asombrará el adelanto que verás a la semana, y mayor adelanto al mes de efectuar esta práctica. También dice que verás que lo que antes te irritaba ahora se deshizo. Que sentirás tus nervios tranquilos, estabilizados, y que como toma un poquito de tiempo movilizar los electrones acostumbrados a no moverse, que lo invoquen a Él, y Él les dará su asistencia.
 



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