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VISTA Y PERCEPCION PDF Imprimir E-mail
Escrito por WILL ARNTZ   

Extraído del libro ¿!Y tú qué sabes!?

“La mente brinda el marco, las suposiciones y conocimiento específicos para que el ojo vea. La mente constituye el universo que el ojo, entonces, ve. En otras palabras, nuestra mente se construye en nuestros ojos” Henryk Skolimowski



¡Quién ve qué?!
¿Procesamiento cerebral de cinco niveles interconectados? Cinco niveles de procesamientos anidados en el cerebro. Eso es lo que usted acaba de hacer para “ver” cada una de estas letras. No es que sus ojos le hayan enviado a “usted” una foto de cada letra. Su cerebro procesó los datos visuales que recibió desde sus ojos para construir palabras.
Los científicos han aprendido cómo hace el cerebro para construir imágenes visuales, mediante el estudio de pacientes con derrames cerebrales. Cuando una persona sufre un ataque de este tipo, una parte pequeña del cerebro deja de funcionar; entonces, los científicos estudian cómo eso afecta el sentido de la vista.
A modo de ejemplo, consideramos el caso de una persona que tuvo un derrame que le borró una pequeña parte del área de procesamiento visual del cerebro; podría ser la parte que (supuestamente) procesa las narices. Entonces, esta persona no podría ver narices; podría ver todo en un individuo, pero, si alguien se acercara a ella con una gran nariz roja de payaso y usted le preguntara qué tiene ese alguien de distinto, nunca mencionaría la nariz. Y si le insistiera, diciéndole que este individuo tiene una nariz muy grande, reaccionaría como si no tuviera nada fuera de lo común. Todo lo demás lo percibiría perfectamente, pues los ojos, desde luego, enviarían todas las señales. Pero para las señales acerca de la nariz “no habría nadie en casa”. En lugar de ver realmente la nariz (de payaso o la que fuere), la persona sólo vería cómo piensa que la nariz de esa persona “debería” ser.
El hecho de que en verdad es el cerebro el que percibe, y no los ojos, también se evidencia en un nivel menos “dramático”: el lugar donde pasa el nervio óptico a través del globo ocular hasta la parte posterior del cerebro no tiene receptores visuales. Por lo tanto, sería de suponer que si cerráramos un ojo veríamos un punto negro en el centro. Pero eso nunca sucede, porque el que pinta la imagen es el cerebro, no el ojo.
Los científicos has descubierto que si miden la salida eléctrica del cerebro de una persona mientras mira un objeto, y luego nuevamente, mientras imagina el mismo objeto, en ambos casos se activan las mismas áreas del cerebro. Cerrar los ojos y visualizar el objeto produce los mismos patrones cerebrales que mirar de hecho el objeto.
No sólo el cerebro no distingue entre lo que ve en su entorno y lo que imagina, sino que tampoco parece conocer la diferencia entre una acción realizada y la misma acción visualizada. Esto lo descubrió Edmund Jacobson, M.D. (creador de la Técnica de Relajación Progresiva para reducir el estrés), en los años treinta. Cuando el Dr. Jacobson le pedía a un individuo que visualizara acciones físicas, detectaba movimientos musculares muy pequeños, que se correspondían con los movimientos musculares que habría hecho si verdaderamente hubiera realizado la actividad. Esta información ha sido de gran utilidad para los atletas de competición del mundo entero.
La verdad sobre la Percepción.
La percepción es un proceso complejo y multifacético, que empieza cuando nuestras neuronas sensoriales recogen la información que proviene del entorno y la envían al cerebro, bajo la forma de impulsos eléctricos. Como sucede con todas las criaturas vivientes, nuestras entradas sensoriales son limitadas. No podemos ver la luz infrarroja, ni percibir los campos electromagnéticos como lo hacen las aves (los utilizan para la navegación). Sin embargo, la cantidad de información que ingresa por los cinco sentidos es asombrosa: algo así como cuatrocientos mil millones de bits por segundo.
Es obvio que de manera consciente no recibimos ni procesamos semejante cantidad; los investigadores dicen que sólo alrededor de dos mil llegan a nuestra conciencia. De modo que, cuando el cerebro se pone a trabajar “tratando de crear una historia del mundo para nosotros”, como lo explica el Dr. Andrew Newberg, “tiene que deshacerse de una gran cantidad de datos adicionales”.
Por ejemplo, mientras lee estas palabras, aunque sus sentidos estén recogiendo la temperatura de la habitación, la sensación de su cuerpo en la silla, la textura de su ropa sobre la piel, el sonido del refrigerador y el aroma de su champú, está bastante inconsciente de todo eso, dado que se está concentrando en las palabras del libro.
Entonces, de hecho, no percibimos la realidad; vemos una imagen de la realidad que nuestro cerebro construyó a partir de las entradas sensoriales, además de innumerables asociaciones que se extraen de las vastas redes neuronales de nuestro cerebro. “Depende de cómo hayan sido sus experiencias”, dice el Dr. Newberg, “y de cómo, en definitiva, procesa la información, la forma en que realmente crea su mundo visual… El cerebro es lo que en última instancia percibe la realidad y crea para nosotros nuestra interpretación del mundo”.
Si todo lo que percibo se basa en lo que ya conozco, ¿Cómo podré llegar a percibir algo nuevo alguna vez? Si nunca percibo nada nuevo, ¿Cómo cambiaré? ¿Cómo creceré?
En resumen, en lo que respecta a la ciencia: creamos el mundo que percibimos. Cuando abro los ojos y miro a mi alrededor, no es “el mundo” lo que veo, sino el mundo que mi equipo sensorial humano puede ver, el mundo que mi sistema de creencias me permite ver y el mundo que mis emociones les importa ver o no ver.
Una vez que nos damos cuenta de esto, es obvio que si queremos tener una vida más amplia y rica, si queremos más oportunidades para el crecimiento, los logros y la felicidad, tenemos que impulsar un movimiento en nosotros mismos, formulándonos las grandes preguntas, experimentando nuevas emociones y almacenando más información en nuestras redes neuronales.
¿Cómo afecta tu actitud aquello que ves?
¿En qué estado emocional te encuentras más a menudo?
¿Qué tienes ganas de hacer para percibir algo nuevo?


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