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CONEXION CON DIOS PDF Imprimir E-mail
Escrito por SHARON M. KOENIG   

Tomado del libro Ciclos del Alma

Dentro de ti existe un boceto perfecto del plano ideal, que es tu casa interna y externa. Ese diagrama perfecto sólo necesita el espacio y las condiciones favorables para expresarse plenamente; lo cual sucede naturalmente cuando armonizamos nuestro libre albedrío a la guía y Voluntad de Dios. Contrariamente a lo que se piensa, tu más alta expresión se revela mas no se crea. Tal como la semilla del árbol lleva dentro de sí un diseño original perfecto que necesita las condiciones óptimas para germinar, así tú también tienes un diseño interior perfecto, con todas las características y su propio plan para lograrlo. El problema surge cuando olvidamos la visión final de ese plan y tratamos de forzar, cambiar o imitar otros planes, alejándonos de nuestra verdadera naturaleza.


LIBRE ALBEDRIO: Para vivir bajo la guía de Dios, primero debemos conceder voluntariamente nuestro permiso a Su Voluntad, para que El a su vez, tome las riendas de nuestra vida y se exprese a través de nosotros. En cambio, si no cedemos este permiso conscientemente y sólo nos guiamos por nuestro ego, Dios no intervendrá en nuestras decisiones aunque estemos a punto de tirarnos de un rascacielos. Esa es la ley, ya que El mismo nos obsequió el poder del libre albedrio, el cual nos permite hacer las elecciones y tomar las decisiones que queremos, en el momento y de la forma que mejor nos parece. Entonces, ¿cuál es el propósito del libre albedrío? El Libre Albedrío es el poder que Dios te brinda para que por tu propia elección decidas aceptar Su Voluntad en tu vida una y otra vez.

Al darnos cuenta de que no tenemos ni control ni dominio sobre todas las cosas, es más fácil ceder nuestro control imaginario y dejar de intervenir ya que, como vemos, existe una inteligencia que lo rige todo y en realidad no podemos mover las estrellas, ni aligerar las fases de la luna, ni cambiar la hora en que amanece. Nuestras decisiones no alineadas y nuestra mente sin conexión con Dios intervienen en este orden y no permiten que el plan Divino trabaje y se exprese plenamente a través de nosotros. Entonces es más lógico dejar de intentar regir el mundo a nuestro parecer, pues el único control que realmente estamos ejerciendo con nuestro libre albedrío no armonizado y regido por el ego, es colocar barreras temporales al orden celestial y retrasar el bien que Dios tiene para nosotros.

Un claro ejemplo de esto es el estado actual del planeta: habitamos una tierra sin recursos y enloquecida debido a nuestras elecciones equivocadas. Ya que son las creencias, junto al hábito y el miedo, las que verdaderamente eligen en lugar del libre albedrío. Lo que la mayoría de la gente cree ser una manifestación de su libre albedrío es sólo una reacción y no una elección consciente guiada por Dios, como debería ser.  La solución para este tiempo es dejar a un lado la arrogancia y la ilusión de creer que podemos dirigir el universo por cuenta propia, unir fuerzas por medio del libre albedrío colectivo y conseguir que más personas se unan, aceptando ser utilizadas por Dios como una gran herramienta global para el beneficio de todos, sabiendo que Su inteligencia es la realmente gobierna el plan individual y colectivo. Él es el único que conoce el puesto ideal que cada uno debe ocupar para lograr avanzar de manera unificada, todos como planeta.

Muchas veces, cuando las cosas marchan bien, ni siquiera pensamos en esta alternativa, sin embargo, cuando nos sobreviene una crisis recurrimos a la entrega a Dios con una súplica. Es cuando alzas tus manos y dices: “No puedo más, te lo entrego todo”. De esta manera comienzas a ver milagros. Entregar tu voluntad a Dios no quiere decir que no vas a actuar más en tu vida, ni que entregas tus derechos de elección, sino que si lo permites tus acciones tendrán la guía de dios y serán encaminadas correctamente. Cuando te conviertes en un canal natural para Su expresión, es una llamada y a la vez una invitación mutua; Dios da un paso hacia ti en la misma medida que tú das un paso hacia Él.

Comúnmente cuando se explica este ceder la voluntad a Dios, las personas dicen: “Si eso es lo que hago todo el tiempo y no pasa nada, no me contesta”. No se dan cuenta que inconscientemente no están haciendo una entrega total. Es por eso que los siguientes pasos te llevarán con Su guía, para ayudarte a lograr esa conexión una y otra vez. Cuando te entregas a Dios y a Su guía, inmediatamente sientes cómo tus cargas pierden su peso y la paz llena el lugar de las antiguas preocupaciones.

EL PROCESO SAGRADO DE CONEXIÓN. Durante largo tiempo utilicé la técnica de manifestación milenaria de visualización, conocida como la ley de la atracción para realizar sueños. Sin embargo nunca me sentía totalmente satisfecha, pues aunque a veces conseguía el sueño, éste no me brindaba una felicidad duradera, ni tampoco la paz interior, ya que no solucionaba la causa de la insatisfacción y a veces la agravaba. Más bien, me sentía como una alquimista principiante, haciendo realidad la frase “Cuidado con aquello que pides”. Más tarde, me percate de mi error. Me hacía falta el ingrediente principal en la fórmula: Dios.

Al decidir conscientemente ceder mi propia guía limitada y conectarme a la Voluntad Divina, mi vida comenzó a cambiar positivamente, aunque tengo que admitir que muchas veces estos cambios no parecían tan positivos pues, efectivamente, tuve que dejar ir muchas cosas que no me convenían, a pesar de creer lo contrario. De la misma manera entendí que cualquier proceso de cambio puede ser un reto al principio, si no permites que ciertas cosas se vayan de tu vida. Se trata de despejar tu vida para que entre Dios con todo su poder…así poco a poco dejé ir amistades, relaciones, lugares y situaciones que no estaban alineadas con esa nueva vida. No puedes pretender vivir una vida nueva siendo el mismo, con los mismos errores del pasado y haciendo las mismas elecciones equivocadas. Todas las cosas con El son más fáciles, todo está siempre en orden, incluyendo lo caótico, dado que más adelante verás su razón de ser. aunque sientas que estás satisfecho con tu circunstancia actual, te aseguro que siempre existe espacio para llegar a una más alta expresión de ti mismo.
La conexión con Dios te llevará hacia una vida plena y se puede conseguir siguiendo unos pocos pasos. Comienza eligiendo cualquier situación o emoción que te esté impidiendo la paz verdadera en este momento. Hazlo con conciencia, fe y fervor y verás los resultados.

PASO 1. OBSERVA. Haz una pausa en el camino y obsérvate. Respira profundamente varias veces hasta estabilizarte. No reacciones, quédate en silencio y observa la situación que se te presenta, no tomes ninguna decisión de momento. Mantente en silencio y comienza la comunión con Dios para que Él te guíe y puedas ver con Sus Ojos. Obsérvate con estos nuevos ojos, hazlo sin juicio pero objetivamente. Examina los hábitos y acciones que te llevaron a esta situación determinada y asúmelo desde un punto de vista neutral.

PASO 2. ACEPTA. Existen varios grados de conciencia en los que se puede vivir la vida. El más bajo es cuando te consideras víctima de tus circunstancias, cuando piensas que todo lo que pasa sólo te pasa a ti, por tu mala suerte, por cosas de la vida, por la culpa de otro, o por castigo de Dios. Aceptar, por otro lado, es el más alto grado de conciencia dado que consiste en vivir desde la responsabilidad y la luz de finalmente poder darte cuenta de que lo que eres hoy, con tus triunfos y tus fracasos, es la suma total e inevitable de todas las elecciones hechas por ti mismo en tu pasado. Acéptalo, llega a término con tus resultados presentes, pues todo a lo que te resistes cobra más fuerza. Aceptar no es conformarse, ni resignarse: es ser responsable y actuar con un enfoque positivo y proactivo, asumiendo siempre el control de tus reacciones. Acepta tus faltas, tus sombras, tus miedos y tus debilidades, y haz la paz con ellas. Mírate tal cual eres hoy, acepta tu peso, tu estado de salud, tu economía, y si perdiste tu casa o te abandonó tu pareja, acéptalo. Elimina la negación que es amiga del ego y utiliza la aceptación que es su peor enemiga. Acepta con humildad el lugar donde te encuentras en el camino, sin negación y sin culpa. Sabiendo con conciencia dónde estás, sabrás plenamente hacia dónde dirigir tu próximo paso. Aceptar es No resistirte a la lección, ni luchar contra ella: es buscar la paz.

PASO 3. AGRADECE.
Agradece por las cosas que tienes: amor, pareja, salud, familia. Agradece al universo mismo que cuanto más agradeces, más te da la vida. Agradece tus dones, regalos, virtudes y defectos. Dar las gracias es un cumplido a Dios y a la naturaleza, así afirmas que eres consciente de tu conexión con El. Agradece cada lección que recibes, pues cada caída encierra un milagro. Cada lección aprendida te sitúa un paso más cerca de tu sueño. Déjale saber a Dios por medio de tu agradecimiento que estás dispuesto a recibir sus milagros. Todo tiene una razón de ser, recuerda, tanto las estrellas como las galaxias, tienen un orden que las rige. No puedes saber que existe la luz sin antes haber experimentado la oscuridad.

PASO 4. INVOCA LA VOLUTNAD DE DIOS. La voluntad de Dios también puede llamarse Inteligencia, Su Plan, el Orden, la más Alta Expresión, en fin, lo importante no es el nombre sino que entiendas lo que significa Voluntad, lo cual no es una fe ciega ni tampoco significa regirnos por un Dios voluntarioso, sino que consiste en dejarnos llevar por un Orden, un Rio de Energía que fluye hacia Su Cauce. Es alinearte a la mejor conclusión y al más alto resultado posible en cualquier área de su vida. Es recibir ayuda para elegir el mejor camino, el cual sin Su guía simplemente no podrás ver, ya que existen ocasiones en el que el camino equivocado puede aparentar ser más atractivo. Este paso consiste en invitar e invocar conscientemente la ayuda Divina, dar el permiso y estar de acuerdo en que es El quien te inspirará la solución para que puedas aplicarla. Como ya vimos, todos tenemos el libre albedrío, pero ni Dios mismo interviene si no es invitado conscientemente. Dios siempre tiene la respuesta perfecta, el secreto está en DAR PERMISO. Si no permitimos por nuestra propia voluntad que Dios entre a nuestras vidas a trabajar nuestro reto, esta ayuda se retrasará.

PASO 5. PERDONA. Perdónate a ti mismo por la situación que atravieses. Nadie es perfecto, ninguno de nosotros lo somos, pues estamos aquí precisamente para aprender y dejar ir nuestras sombras, que sólo empañan momentáneamente nuestra luz. Perdona a las demás personas involucradas en la situación, ellos no son responsables de tus acciones, reacciones e interpretaciones, tampoco de tus retos, ni de lo que hayas hecho o dejado de hacer. Limpia el camino con los demás afectados y contigo mismo. Deja ir la conciencia de que eres víctima de otros.

PASO 6. SUELTA, DEJA IR, PERMITE. Es importante soltar, dejar ir y permitir, entregando totalmente la situación a Dios, sin esperar nada específico, ni que la solución venga como tú la deseas, ni que las personas reaccionen como quieres. Retira completamente tu apego al resultado. Si confías y logras desprenderte totalmente de la situación, verás cómo la inteligencia de Dios, que rige todos los astros y el universo, lo resolverá. Desprenderse no es una forma de martirio, ni resignación, ni de inacción, por el contrario, es responsabilidad. Cuando digo soltar, no quiero decir que hay que dejarle a Dios todo el trabajo, ya que debemos hacer nuestras propias elecciones, sólo que éstas deben ser por medio de Su guía. Asimismo, debemos estar dispuestos a errar y aprender de nuestros desaciertos porque sólo por medio de la práctica aprenderemos a discernir la guía correcta. Cuida tus pertenencias y tus afectos en el día a día, sé íntegro y coherente con tus valores. Entrega tu vida a Dios, pero sigue presente y hacendoso. Entrega tu vida a Dios sabiendo que de todos modos no tienes ningún control sobre cómo las circunstancias van a resolverse, sólo puedes controlar, por así decirlo, eligiendo tu actitud, tus nuevos pensamientos y tus nuevas elecciones.

PASO 7. DIVULGA EL MENSAJE. Imagina que Dios y sus Ángeles miraran el planeta desde el cielo. Desde el espacio se verían rayos de luz roja y rayos de luz verde. Los rayos de luz verde indicarían al creador las personas dispuestas a ser Su instrumento de expresión incondicional, mientras que los rayos de luz roja corresponderían a las personas cerradas a la energía Divina y manejadas por el ego. ¿Qué color emanas tú?

Una vez te conectas a la Voluntad, tu vida cambiará, no importa lo que sientas que hayas perdido, ya sea salud, una relación, un ser querido, tu negocio o una propiedad, poco a poco verás que tu salud mejorará, tus finanzas se estabilizarán, en fin, todas estas áreas recobrarán su debido rumbo armonioso y retomarás tu paz interior, que al final es el tesoro más importante que puedes poseer. Si lo tuvieras todo pero te falta la paz interior, no tendrías nada; pero si no tuvieras nada, y aún te quedaran Dios y Su paz, lo tendrías absolutamente todo.

El resultado natural de la paz interior es el verdadero secreto de la ley de la atracción, pues estando en este estado todo lo que necesitas realmente llega a ti, y de la misma manera todo lo que ya no es necesario para tu evolución va desapareciendo automáticamente. Para que este estado de paz interior y conexión sea duradero es necesario completar el último paso de la conexión: compartir con los demás y ayudar a otros a encontrar su conexión con Dios, no por medio de predicar ni de tratar de convencer, sino a través de la expresión natural de tu nuevo Ser. es divulgar el mensaje gracias a tu paz, tu luz y tus nuevos valores y lograr de forma espontánea que también otras personas encuentren su camino.

Cuando alguien pregunte como estás tan lleno de paz, éste es el momento de compartir con los demás otorgando todo el reconocimiento de tus dones, ventajas y éxito a la fuente real que es Dios. De esta forma estás aplicando el agradecimiento y a la vez entregando el reconocimiento a quien en realidad lo tiene: Dios, que es la fuente y el origen de todas nuestras bendiciones.

 



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