Suscribete a nuestro Boletín y recibe todas las novedades de nuestra página web.







Banner


Últimos comentarios

Online
Tenemos 408 invitados conectado(s)

Acceso a Universo VIVA


DIEZ PRINCIPIOS DE OPTIMISMO ESPIRITUAL PDF Imprimir E-mail
Escrito por DEEPAK CHOPRA   

Extraído del libro ¿De qué se ríe Dios?

Los principios que encontrarás más adelante son poderosas maquinarias de cambio. A medida que crece la conciencia en tu interior, no existirán límites para aquello en lo que puedas convertirte; la única certeza es que te transformarás.

1.    La respuesta más saludable a la vida es la risa.
Este primer principio sirve como antídoto para el temor y el dolor al motivarte a experimentar la vida como gozosa. Al comenzar a caminar por el sendero, el gozo puede ir y venir como pequeños destellos. Sin embargo, al final la risa dispersará el sufrimiento como si fuera un exceso de humo o de polvo. El sufrimiento es uno de los aspectos más convincentes de la ilusión pero no deja de ser irreal.
Cuando sientas felicidad momentánea o quieras reír a carcajadas o sonrías por ninguna razón aparente, es que has dado un vistazo a la realidad eterna.
2.    Siempre existe una razón para sentirte agradecido.
Este segundo principio es un antídoto para la victimización y establece que tú eres visto y se te brinda lo que requieres. Mientras más consciente seas de la verdad de este principio, menos creerás que eres una víctima.
A medida que notes a Dios en tu vida, reconócelo con gratitud. Dios no necesita el agradecimiento; Él ya lo tiene todo, incluso el agradecimiento. Sin embargo, al elegir la gratitud tú seleccionas un aspecto benevolente del Todo en el cual deseas concentrarte.
3.    Tú perteneces al esquema del universo. No hay nada que temer. Estás a salvo.
El tercer principio es el antídoto para la inseguridad y nos dice que el temor puede ser convincente por completo pero no existe verdad alguna en él. El temor no es confiable.
En el sendero espiritual puedes recuperarte de dicha ansiedad. Al rechazar un poco de temor cada vez, puedes darte cuenta de que la vida no está en constante riesgo. Estás a salvo, eres visto y eres cuidado. El cambio entre una vida de temor y una vida sin él requiere de una transformación en la orientación porque vivimos en un clima de temor en el que es demasiado fácil sucumbir a una corriente constante de amenazas potenciales.
La voz del temor intenta convencerte de que eres una víctima desvalida de la casualidad. Lo opuesto es lo verdadero. En el nivel más profundo, el nivel del alma, tú eres el autor de todo lo que te sucede.
4.    Tu alma valora todos los aspectos de tu vida.
El cuarto principio es el antídoto contra el sentimiento de auto-devaluación, pues declara que tu valor es absoluto y que todo lo que te sucede, tanto si se siente bien o no, es parte de un plan divino que se desarrolla en el nivel del alma.
El valor de una persona es el valor de un alma, la cual es infinita. Aquí es donde la meditación demuestra ser lo más útil. Cuando meditas, cambias tu enfoque. En lugar de prestar atención a la superficie de la mente, profundizas para experimentar el silencio. Y resulta que el silencio es el vientre de la creación; por tanto, la meditación es un suceso creativo en el cual tú te declaras autor de tu vida.
5.    Existe un plan y tu alma sabe cuál es.
El quinto principio es el antídoto para la falta de sentido y establece que tu vida tiene un propósito. Tú determinas ese propósito en el nivel del alma y, entonces, ese propósito se desarrolla en la vida diaria como parte del plan divino. Mientras más profunda sea tu conexión con el plan, más poderoso será éste en tu vida. En última instancia, nada puede detenerlo.
Al principio, el poder personal es muy limitado. El ego asume que debe proveer y lo hace a través de tomar lo que quiere y rechazar lo que no quiere. En este nivel, la percepción se limita al individuo y la amplitud de la visión es reducida. A medida que la percepción se expande, sucede lo mismo con el potencial interno. Tú comienzas a ser testigo de lo increíble que es la organización de la creación, con perfecto cuidado e inteligencia infinita. Dado que Dios tiene inteligencia infinita, mientras más se expande tu percepción, más cerca te encontrarás de Dios.
6.    El éxtasis es la energía del espíritu. Cuando la vida fluye, el éxtasis es natural.
El sexto principio es el antídoto para la inercia y declara que la energía infinita está disponible para ti. Tú eres co-creador con Dios. Para reclamar tu poder creativo sólo necesitas conectarte con las energías primarias que se encuentran en tu interior.
¿Cómo sabes si estas conectado con Dios? Uno de los indicativos más evidentes es la manera de fluir de tu vida.
La creación toma infinidad de formas y lo mismo sucede con la energía. En el nivel más burdo, si una persona desea una manzana debe trabajar para ganar el dinero necesario para poder comprarla. En un nivel más sutil, si esa persona desea una manzana, sucede que alguien llega al mismo lugar con una manzana disponible. En el nivel más sutil, si la persona desea una manzana, la manzana aparece. El ego, y el mundo en general, sólo creen en el nivel burdo de la energía.  
7.    Existe una solución creativa para cada problema. Cada posibilidad entraña una promesa de abundancia.
El séptimo principio es el antídoto para el fracaso y nos dice que toda pregunta incluye su respuesta. La única razón por la cual es un problema surge antes que su solución es que nuestras mentes son limitadas; es decir, pensamos en términos de secuencias, de antes y después. Desde el exterior de las estrechas fronteras del tiempo, los problemas y las soluciones surgen en el mismo instante.
8.    Los obstáculos son oportunidades disfrazadas.
El octavo principio es el antídoto contra la inflexibilidad y nos dice que los obstáculos son señales de la conciencia de que necesitamos cambiar de dirección; es decir, tomar un nuevo rumbo. Si tu mente está abierta, percibirá la siguiente oportunidad para hacerlo.
En cierta ocasión le preguntaron a un famoso compositor de Broadway cómo creaba su maravillosa música. ¿Cuál era su secreto? “Esperar, dejarse llevar y obedecer”, respondió.
9.    La evolución es la guía en el camino a través del deseo.
El noveno principio es el antídoto contra la hipocresía y nos motiva a actuar según genuinos deseos porque ellos nos muestran el camino hacia el crecimiento real. No finjas ser mejor de lo que eres ni pretendas otra cosa. No caigas en la trampa de tener un rostro para el mundo y otro para Dios. Quien eres en realidad es justo quien debes ser.
Dondequiera que la mente humana quiere expandirse, Dios esperará al final de la línea.
10.Libertad significa dejar ir.
El décimo principio es el antídoto para el apego y nos recuerda que el esfuerzo no es el camino de Dios. Si dejas ir lo que no es real en tu vida, lo que quedará será real: lo que queda es Dios.
El hecho de dejar ir es frustrante para la gente. Está ansiosa por dejar ir cosas que provocan dolor y sufrimiento; sin embargo, por alguna especie de perversa ironía, los obstáculos se rehúsan a desaparecer. Decirle a alguien que está atrapado que “sólo deje ir” es tan inútil como decirle a un individuo que está histérico que "sólo se calme”.
Veamos más de cerca a la ira y al temor, las dos energías emocionales que nos acechan con más persistencia. Dejar ir a la ira y al temor requiere de un proceso que incluye lo siguiente:
Mantente alerta. No ignores tus sentimientos cuando te sientas enojado o ansioso. Mientras más alerta te encuentres, más fácil será para ti tener acceso a la energía atorada y dejarla ir.
Sé objetivo. Si te identificas con la negatividad, nunca la dejarás ir. Aprende a ver la ira y el temor solo como una energía.
Deslígate de los detalles específicos. Las energías se adhieren a situaciones particulares. Deslígate del contenido de la situación y libera tu ira por ti mismo, por tu propio bien.
Hazte responsable. Tu energía es tuya y de nadie más. Tu papel es dejar ir la energía que se ha atorado en ti por la razón que sea.
No esperes que alguien lo haga por ti. La mayoría de nosotros espera obtener fuerzas de otras personas, sin embargo, no hay manera de ignorar el hecho de que tu propia mente, cuerpo y alma es todo lo que tienes para el viaje espiritual.
Permite que tu cuerpo participe. Tu cuerpo sabe cómo temblar de miedo y cómo convulsionar de ira. No te resistas a las reacciones naturales de tu cuerpo pero no las inflijas en otras personas.
Explora y descubre. Nada es más fascinante que descubrir quién eres en realidad y cuál es tu misión. Todo lo que la gran mayoría de personas saben de sí mismos es lo que los demás les dicen.
Valora la libertad por sobre todas las cosas. Tú puedes ser quienquiera que desees ser y puede hacer cualquier cosas que desees hacer. No es lo mismo que lo que tu ego quiera que seas o lo que tus fantasías te exijan que hagas. La libertad espiritual te libera en el interior del Ser, tu verdadero Tú.
 

 



Añadir esta página a tus sitios web favoritos Social Bookmarking
 
 
Cargando...



Banner