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QUE ES UN PADRE? PDF Imprimir E-mail
Escrito por SEXXSTATION   

Las películas se han ocupado de caricaturizarlos con miles de escenas tragicómicas sobre su supuesta inutilidad cuando tienen que cuidar a sus bebés. Sin embargo, lejos de lo que sucede en la pantalla, y como contraparte del avance femenino en el terreno laboral,  hoy vemos que los hombres ocupan espacios tradicionalmente considerados de mujeres y, salvo la lactancia, comparten todas las tareas de cuidado y crianza de un recién nacido. Pero ¿qué significa ser papá?, ¿Cuál es el rol de los padres? ¿Cómo ser un buen papá?


Los roles del papá

Hay diferencias de roles que están planteadas desde el comienzo: De niños, los varones sueñan con ser bomberos, astronautas o médicos mientras que las niñas juegan a ser madres y tener muchos hijos. A pesar de que los lugares y sentimientos nunca serán iguales, la llegada de un hijo conmociona tanto a la mamá como al papá y genera un sentimiento de angustia y responsabilidad que acompañará para siempre ese inmenso amor por él.

Hoy los padres pueden expresar su amor por sus hijos, jugar con ternura, dialogar libremente con ellos, colaborar en el día a día de su crianza construir con su pequeño un vínculo indestructible que ambos necesitan para sentirse valorados y para poder desarrollarse plenamente.

¿Seré un buen padre? ¿Podré proveer a mi hijo de todo lo que necesite? ¿Mi esposa y mi relación de pareja, cambiarán para siempre? Estas son sólo algunas de las preguntas que se realizan los padres al enfrentarse con la nueva situación.

“Que surja la angustia por el nuevo rol es totalmente normal, uno es porque el nuevo papá se siente como un tercero en cuanto a la relación la de la mamá con su bebé. El padre se siente afuera de la relación entrañable que establecen madre e hijo, y siente celos tanto por la madre como por el hijo. Esa mujer que antes lo amaba y necesitaba parece no querer nada más que estar con su bebé, y ese niño con el cual soñó tanto tiempo, ahora lo excluye porque sus necesidades se dirigen principalmente a la madre”, explica la psicoanalista Sandra Goldstein.

La angustia de ser padre

Esa angustia de los primeros tiempos parece ser casi inevitable. los expertos señalan que la llegada de un hijo revive nuestra propia historia como hijos y con nuestros padres.

“Al mismo tiempo, el nuevo papá se angustia porque en esta exclusión de su esposa e hijo revive el haber sido de niño excluido en la pareja de sus propios padres. La paternidad nos hace pensar en cómo fueron nuestros padres, en qué relación interna mantenemos con ellos. No es una ecuación matemática: las personas que no tenido un padre presente o no han llevado una buena relación con su padre, pueden ejercer una excelente función paterna, depende de cómo han elaborado su historia y su relación con sus padres”.

Calidad versus cantidad La vieja discusión entre calidad y cantidad de tiempo que pasas con tu bebé se acentúa cuando se trata de la relación padre-hijo, ya que en la mayoría de los casos, los padres trabajan y están físicamente muchas más horas fuera de la casa que la mamá de un recién nacido.

Los expertos aseguran que lo importante es que el papá cumpla lo que ellos denominan la función paterna y no sólo el tiempo que comparte con su hijo.

“La función paterna es principalmente poner límites en esa relación entre madre hijo, crear el lugar para un tercero en esa simbiosis, intermediar esa relación, propiciando la separación, con amor pero estableciendo límites y trasmitiendo valores. Esa función la puede cumplir el padre biológico, adoptivo, el nuevo marido de la madre u otra persona, alguien que rompa con la ilusión de que madre e hijo no necesitan a nadie más en el mundo”.

 “La calidad es mucho más importante que la cantidad. La cantidad de horas puede ser hueca, inconsistente. Es mejor poco pero bueno, que mucho pero mal. A un padre lo define su función, más allá del tiempo que pase con su hijo”.

Miedo a la ternura

Al bebé le da mucho placer el contacto físico, las palabras, las caricias, ese momento en que su papá lo levanta, lo acuna y lo mima. Si la vergüenza es tu problema, lleva a tu hijo a un lugar donde te sientas a gusto y juega con el sin que nadie los interrumpa.

"Lo más importante es la calidad, porque sin calidad de tiempo no hay nada. Pero como segunda instancia, es fundamental, mantener la calidad y aumentar la cantidad”.

Hacerlo dormir, cambiarle los pañales, preparar un biberón, un paseo por el barrio, todo momento se convierte en una oportunidad para demostrarle cuanto lo amas.

Bueno para ambos

Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para involucrarte más en la vida de tu bebe:

•    Leer: todo lo que puedas encontrar escrito sobre bebés te será muy instructivo y útil para entender sus necesidades.

•    Estar: es importante que intentes estar presente lo más que puedas en la casa y alrededor de tu hijo, siempre que tu trabajo te lo permita. Aprovecha cada instante después del trabajo o durante los fines de semana que tengas libre para estar con él, salir a dar un paseo y construir con un vínculo con tu hijo.

•    Practicar: cuantas más veces lo bañes o le cambies el pañal, mejor lo harás. Cuantas más veces le des de comer y cuanto más tiempo pases con él, más lo conocerás y más rápidamente podrás interpretar y satisfacer sus necesidades.

•    Si tu esposa le da el pecho a tu bebé, acércaselo cuando sea hora de comer, ayúdala con los preparativos y trata de que en todo momento te sienta como uno más del equipo, como un verdadero socio.

A ser padre se aprende

Lo importante es que en todo momento recuerdes que tu participación en la vida de tu pequeño desde el primer día mejorará la relación con él a corto y largo plazo y lo ayudará a desarrollarse mejor.

Tal como ocurre con la maternidad, a ser padre se aprende. Los niños valoran más que sus padres les dediquen toda su atención unas horas al día a que pasen todo el día con ellos sin prestarles verdadera atención. Los niños que cuentan con la presencia y dedicación de sus padres son más seguros de sí mismos, se desarrollan de una forma más saludable, crecen más felices y poseen un mejor rendimiento escolar.

Pero no sólo en los niños se ven los beneficios: cada día existe mayor evidencia científica de que los papás que se involucran en la crianza de sus hijos son más saludables, participan más de actividades comunitarias, poseen una mejor relación con sus propios hermanos y padres, fortalecen sus relación de pareja, se vuelven más eficientes en el trabajo, se estresan menos por cuestiones laborales y tienen claro que su familia está en la cima de su lista de prioridades.

Ser padre es principalmente un desafio, el más importante es lograr que los hijos sean buenas personas y para eso hay que tratar de ser una buena persona, de mostrarles valores con ejemplos de la vida cotidiana. Ser papá es mucho más difícil de lo que te puedas imaginar pero por supuesto que vale la pena”
 

 

 



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