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SEÑALES: EL UNIVERSO CONSPIRANDO A TU FAVOR... PDF Imprimir E-mail
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Escrito por CLAUDIA SALAS   

Ruth, una hermosa mujer de 28 años, soltera, profesional en pleno crecimiento exitoso, vivía con su mamá, no tenía novio y ya estaba cansada de siempre salir con el mismo tipo de hombre (incapaces de comprometerse y amar, solo tipos de una noche). Siempre se preguntaba como hacía para escogerlos tan parecidos, no solo físicamente, también en sus personalidades sobretodo. Decidida a no buscar más, se metió de lleno a un nuevo proyecto que su jefe le encomendó en el trabajo, diseñar una campaña publicitaria para un producto que estaba perdiendo posición en el mercado, solo alguna que otra vez la soledad tocaba a su puerta y le recordaba lo triste que en el fondo estaba por no vivir un amor verdadero….

Alejandro, un atractivo hombre de 35 años, separado, profesional, dueño de su propia empresa, la cual estaba decayendo, vivía solo. Salía con una mujer, con otra, realmente no le importa mucho quienes eran o a que dedicaban su vida, lo importante era salir, divertirse y escapar de la soledad lo más lejos posible.


Un día cualquiera Alejandro se reúne a almorzar con su asesor de mercadeo para que le presente la nueva campaña publicitaria que sacará a su empresa de la oscuridad en la que está. Alejandro quedó fascinado con la propuesta, aunque desafortunadamente se salía de su presupuesto así que decide rechazarla, e inmediatamente solicita una nueva más económica….

Ruth entra a la oficina de su jefe, tiene una pequeña charla con él y sale hirviendo de la rabia, tenía que hacer nuevamente la campaña publicitaria, pero ahora con un presupuesto reducido casi a la mitad.

Decidida a quitarse el fastidio de encima, Ruth salió del trabajo directo al bar que frecuentaba a tomarse unas copas de vino tinto para relajarse. “Te invito la segunda copa”, es la invitación del hombre que tenía al lado, llamado Alejandro (primera señal), Ruth solo piensa por un minuto en que ese tipo era como los de siempre y sin embargo, le recibe la copa, y una más, y otra, hasta que terminaron en casa de él. A la mañana siguiente se despiden casi sin mirarse y para nunca más verse.

Ruth sintiéndose muy mal por haber caído nuevamente en brazos de un desconocido, se dispuso a trabajar en la campaña. Mientras trabajaba paró un momento y pensó: será que jamás llegará el verdadero amor? En ese momento su compañera Sara le grita al mensajero: Alejandro, por favor devuélvete” (segunda señal). Ruth baja la mirada sin siquiera prestar atención y sigue trabajando….

Alejandro toma su almuerzo preocupado por su empresa y por los pocos recursos que cuenta para recuperarla. Mientras come recuerda la mirada de su acompañante del día anterior, ni siquiera recuerda su nombre, esto ya le ha pasado antes, pero esta vez se pregunta si volverá amar. Trata de recordar el nombre de ella cuando entra la llamada de su asesor para contarte que en dos días estará lista la nueva campaña diseñada por Ruth Saad (tercera señal)….

Pasan dos días y Ruth ha terminado el diseño, ella misma estaba sorprendida de haber creado algo mucho mejor con un presupuesto tan reducido, agradeció en su mente la petición del cliente de un nuevo diseño (Alejandro). El jefe de Ruth maravillado por su excelente trabajo le presenta la propuesta a Alejandro, el cual quedó enamorado, impresionado e ilusionado con la campaña, por fin siente que su empresa saldrá a flote, sabe que este diseño incluso logrará que su empresa crezca un poco más, estaba muy feliz….

Alejandro llevo a cabo todo lo necesario para que la campaña publicitaria fuera un éxito y así lo fue. Su empresa volvía a florecer y él volvía a creer en él, sin embargo esta vez sintió la soledad de no tener con quien celebrar su recuperación. Miró por la ventana de su oficina y una vaya grande de una marca de vinos decía: “Te invito la segunda copa…” (Eso hizo Alejandro el día que conoció a Ruth) (Cuarta señal)

Cuatro meses después, Ruth estaba sentada en la cafetería del aeropuerto esperando su vuelo para irse a unas merecidas vacaciones a una hermosa playa. Abre una revista que acababa de comprar y gritó de emoción al ver el diseño que hacia un tiempo le había llenado de orgullo y sorpresa: ¡Ahhh!, ¡mi diseño, mi diseño!, ¡qué bien se ve!!. El hombre que tenía al lado veía con diversión la emoción de Ruth, como pudo, miró la revista a ver el diseño que ella tanto celebraba y vaya sorpresa al ver que era la publicidad de su producto estrella. Este hombre al lado de Ruth era Alejandro, su cliente y también su amante de una noche. (Quinta señal)

Alejandro no había reconocido a Ruth todavía, sin embargo se le acercó para contarte tan alegre coincidencia y al conversar descubrieron que durante el proceso de diseño del resurgir de su empresa, ellos habían compartido una noche de pasión.

Alejandro, quien era un hombre que creía en que en la vida TODO pasaba por una razón, decidió cambiar su vuelo a visitar a sus padres, por un viaje a acompañar y conocer mejor a Ruth, la mujer que luego de unos meses se convertiría en su esposa, el amor de su vida.

Casualidad? Puede ser. Yo prefiero pensar que cuando deseamos algo, como bien lo dijo Coelho, el universo conspira, y si seguimos nuestra voz interior como hizo Alejandro podriamos encontrar mucho más de lo deseado.
 

 

 



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