Suscribete a nuestro Boletín y recibe todas las novedades de nuestra página web.







Banner


Últimos comentarios

Online
Tenemos 385 invitados conectado(s)

Acceso a Universo VIVA


Banner

ANTÍDOTOS PARA EVITAR LA COMPARACIÓN INJUSTA PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
Escrito por WALTER RISO   

Existen al menos cuatro factores que te harán menos vulnerables a los efectos devastadores de la comparación  excesiva y / o injusta. Cuatro esquemas o maneras de ser que disminuyen la tendencia a <<copiar a los mejores>>: (a) la seguridad en  uno mismo, (b) reconocer el valor personal, (c) ser autentico y (d) defender la propia naturaleza

LA SEGURIDAD EN UNO MISMO La cultura de la perfección sostiene que eres valioso si eres el mejor en algo, así sea clavar clavos o rascarte la barriga. El problema surge cuando comienzas a darte cuenta que te alejas de ese estándar ideal y tu <<Yo verdadero>> no concuerda con tu <<Yo soñado>>. Cuanto mayor sea la distancia entre lo que percibes que eres y lo que te gustaría o ansias ser, mas serán tus sentimientos de inseguridad.

Con un agravante: esta discrepancia no te servirá de motivación; por el contrario, te indura cada vez más en una percepción insufrible de incapacidad. Tu mantra  será: <<No soy capaz>>. Me pregunto qué pasaría si cambiamos de objetivo e intentáramos ser felices, escandalosamente felices, lejos de los grandes modelos y de los individuos considerados <<superiores>>. ¿Y si hiciéramos añicos los ideales prestados? No hablo de ser mediocres, sino de avanzar con un crecimiento razonable y propio: <<Voy para adelante con lo que en realidad tengo y soy, con mi lado bueno y el malo. No niego ni oculto mis “imperfecciones”, porque sería negarme a mí mismo>>.

Dejemos de mirar a los destacados, hagamos un time out a los mediáticos y festejemos lo que somos, no importa el puesto que ocupemos en la lista de los más vendidos o condecorados. Insisto: la seguridad personal se logra cuando tu <<yo idealizado>> coincide con tu <<yo real>>. Ese es el secreto: estar sincronizado, interiormente, en lo básico.

RECONOCER EL VALOR PERSONAL
¿Cuánto vales? ¿Tienes precio? ¿Te venderías al mejor postor? Una persona segura de sí misma no solo se acepta como es, también tiene claro que su valía individual está más allá de cualquier precio. No se considera mercancía y se niega a ser cosificado. Así que siéntete orgulloso u orgullosa de lo que eres, sin miedo, sin excusas, sin disculpas. Que tus imperfecciones no mermen tu valor intrínseco.
Ubícate más allá de las apariencias y del temor que a veces te invade por no ser como te indican los preceptos sociales. El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía: <<Cachorritos en venta>> Esa clase de anuncio siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando:
¿Cuál es el precio de los perritos?
El  dueño contesto: <<entre 30 y 50 dólares>>. El niño metió la mano en su bolsillo y saco unas monedas:
<<solo tengo 2,37 dólares… ¿puedo verlos?>>.
El hombre sonrió y silbo. De la trastienda salió una perra corriendo seguida de cinco perritos. Uno los perritos estaba quedándose considerablemente atrás.
El niñito inmediatamente señalo al perrito rezagado que renqueaba. Dijo que tenía una cadera defectuosa y que renquearía por el resto de su vida.
El niñito se emocionó mucho y exclamo:
<<¡Ese es el perro que yo quiero comprar!>>.
Y el hombre replico:
<<No tú no vas a comprar ese cachorro; si tú realmente lo quieres, yo te regalo>>.
Y el niño se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: <<Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagare el precio completo. De hecho le voy a dar mis 2,37  dólares ahora y 50 céntimos cada mes, hasta que lo haya pagado completo>>.
El hombre contesto: <<tú en verdad no deberías comprar ese perrito, hijo. El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos>>.
El niño se agacho y se levantó una parte de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miro de nuevo al hombre y dijo: <<Bueno yo no puedo correr muy bien tampoco… y el perrito necesitara a alguien que lo comprenda>>.

Pues si no tiene precio de venta, que al menos sepa que tan valioso eres, que reconozcas tú mérito y lo asumas con orgullo. Reconocer el valor personal es conocer las propias fortalezas y los talentos que posees y ponerlos a trabajar sin comparaciones  absurdas y sin esperar el visto bueno de nadie. Cuando quieres a una persona de verdad no estas comparándolo  con alguien para saber si lo amas.

Estoy seguro de que no le dirás a tu pareja: << Te quiero porque eres mejor que fulanita o fulanito>>. Y tampoco le pedirás pasar ninguna prueba para que se gane tu amor y te << merezca>>, seria horrible. Pues de igual manera, no tienes que ser mejor que nadie para aceptarte y quererte a ti mismo, ni pasar pruebas heroicas. Como leí alguna vez: <<No amas a alguien porque es valioso, lo ves valioso porque lo amas>>. Cambia en la frase anterior la palabra <<alguien>> por <<ti mismo>> y tendrás una proposición que exaltara tu amor propio saludablemente.

SER AUTÉNTICO
Ser autentico es pensar y actuar de acuerdo con lo que verdaderamente eres, de manera honesta y sin disfraces. Es mostrarte de manera completa, obrar conforme al propio ser y según lo sientas y pienses. Una persona autentica es genuina y por lo tanto confiable, y es fiel a su propia identidad en cada acto de su vida, sencillamente porque le nace. La persona auténtica no responde a modas o patrones externos establecidos, sino  a la concordancia interior.

Cuando eres auténtico las cosas fluyen sin tanto esfuerzo porque no hay nada que ocultar. Al no ser una copia, lo original se manifiesta libremente. Una vez más: no tiene que ser un premio Nobel o que te colmen de reconocimientos, solo basta ser tú mismo con el mayor ímpetu posible. Recuerda que al ser como eres, sin pretextos y de frente, además de tus atributos positivos saldrán a flote también tus defectos naturales, pequeños o grandes, que alimentaran la crítica de los chismosos. Ser autentico es ser bellamente imperfecto e íntegro hasta la medula, digan lo que digan.

La gente que se traiciona así misma queriendo adoptar una personalidad o una condición que no le corresponde, tarde o temprano mostrara problemas de identidad. Cuenta Augusto Monterroso, en una de sus maravillosas fabulas, que a un perro se le había metido en la cabeza convertirse en un ser humano, y el animal trabajaba con ahínco para serlo. El autor termina diciendo:

Al cabo de varios años, y después de persistentes  esfuerzos sobre sí mismo, caminaba con facilidad en dos patas y a veces sentía que ya estaba a punto de ser hombre, excepto por el hecho de  que mordía, movía la cola cuando encontraba algún conocido, daba tres vueltas antes de acostarse, salivaba cuando oía las campanas de la iglesia, y por las noches se subía a una baranda a gemir viendo largamente la luna.  La moraleja es que si persigues ciegamente tus sueños que no sean realistas, estos se transformaran en pesadilla. ¿Qué le diríamos al perro de Monterroso?: << trata de ser un buen perro y confórmate, nunca será un ser humano por más que lo intentes>>.

DEFENDER LA PROPIA NATURALEZA
Cada quien tiene una naturaleza que comparte con su especie, pero también tiene una que le es propia y se personaliza en su verdadero ser. Cuando la descubres, querrás mantenerte allí, porque ese estado será de tranquilidad y de equilibrio interior. No se negocia la identidad, se cuida y se potencia.
Una vez un maestro oriental que, viendo cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacar al  animalito del agua. Pero cuando lo hizo el alacrán le picó. Ante el dolor lo soltó, por lo que el animal de nuevo se estaba ahogando. Entonces intento sacarlo y otra vez lo volvió a picar.

Alguien que lo observaba le dijo:
<<¿Cómo es tan terco? ¿No comprende que cada vez que usted lo saque del agua lo va a picar?>>. Entonces el maestro oriental le respondió:  <<La naturaleza del alacrán, es que pica, no va a cambiar mi naturaleza, que es ayudar>>. Entonces saco al animalito del agua con una hoja. Posees una esencia que te define, unas características que te son propias. Esos atributos y ese carácter son tu identidad. Es verdad que no es inmutable y puedes moldearte a ti mismo, pero existe un núcleo duro que te define en tanto humano, o mejor, dos núcleos, que estarán acompañándote siempre: tu  capacidad de amar y tu capacidad de pensar sobre lo que piensas. Tu humanidad radica en ellas.  Tómalas como un regalo y hazlas tuyas: desarróllalas, explótalas, estrújalas hasta sacarles el mayor aprendizaje posible y, sobre todo, disfruta la idea de tenerlas. Esa es tu naturaleza, defiéndela.
 

 



Añadir esta página a tus sitios web favoritos Social Bookmarking
 
 
Cargando...



Banner