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EL PODER DE LA DUDA PDF Imprimir E-mail
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Escrito por MIGUEL RUIZ Y JOSE RUIZ   

Se escéptico, pero aprende a escuchar
El quinto acuerdo es se escéptico, pero aprende a escuchar. Se escéptico porque la mayoría de las cosas que oyes no son verdad. Sabes que los seres humanos hablamos con símbolos y que los símbolos no son la verdad.  Los símbolos son solo verdad porque así lo acordamos, no porque sean realmente la verdad.

Pero la segunda parte del acuerdo es aprender a escuchar, y la razón es simple: cuando aprendes a escuchar comprendes el significado de los símbolos que la gente utiliza. Comprendes su historia y la comunicación mejora mucho.

Entonces, quizás, en lugar de toda la confusión existente entre todos los seres humanos que habitan en la tierra, habrá claridad. Una vez que comprendas que prácticamente nada de lo que conoces a través de los símbolos es verdad, ser escéptico adquiere un significado  mucho mayor. Se escéptico confiere maestría porque utiliza el poder de la duda para discernir la verdad. 

Cuando oigas un mensaje que provenga de ti mismo, o de otro artista, sencillamente pregúntate: ¿es verdad o no es verdad? ¿Es realidad o se trata de una realidad virtual? La duda te coloca detrás de los símbolos y te hace responsable de todos los mensajes que estregas y que recibes. ¿Por qué querrías invertir tu fe en cualquier mensaje que no sea verdad? Siendo escéptico, no te crees todos los mensajes; no depositas tu fe en los símbolos, y cuando tu fe no está en los símbolos, tu fe está en ti mismo.

Entonces, si la fe significa creer sin dudar, y dudar es  no creer, sé escéptico. No creas. ¿Y qué es lo que no creerías? Pues no creerás en toda la historia que nosotros los artistas, creamos con nuestro conocimiento. Sabes que la mayor parte de nuestro conocimiento no es verdad_ de modo que no creas, no te creas a ti mismo y no creas a nadie más. La verdad no necesita que tu creas en ella; la verdad sencillamente es y sobrevive tanto si crees en ella como si no. Las mentiras necesitan que creas en ellas. Si no te crees las mentiras, no sobreviven a tu escepticismo y simplemente desaparecen.

Pero el escepticismo puede ir en dos direcciones. Una de ellas es fingir que eres escéptico porque crees que eres demasiado listo para ser crédulo. “Mira qué inteligente soy. No creo en nada.” Esto no es escepticismo. Ser escéptico consiste en no creer todo lo que oyes, y no creérselo porque no es verdad, eso es todo. El modo de ser escéptico consiste sencillamente en ser consciente de que toda la humanidad cree en mentiras. Sabes que los seres humanos distorsionamos las verdad porque estamos soñando y nuestro sueño es solo un reflejo de la verdad.

Cada artista distorsiona la verdad, pero no es necesario que juzgue lo que alguien dice o que llames a esa persona mentirosa. Todos nosotros decimos mentiras de un modo u otro, y no es porque queremos mentir. Es a causa de  lo que creemos; es a causa de los símbolos que aprendimos y la manera en que aplicamos todos esos símbolos. Una vez que cobras conciencia de esto, el quinto acuerdo adquiere mucho sentido y puede cambiar mucho tu vida.

La gente acudirá a ti y te contara su historia personal. Te dirá cuál es su punto de vista, lo que cree que es verdad. Pero tú no juzgaras si es verdad o no es verdad. No tienes ningún juicio pero tienes respeto. Escuchas la manera en que la gente expresa sus símbolos, sabiendo que cualquier cosa que digan esta distorsionada por sus creencias. Sabes que lo que la gente te está diciendo no es más que una historia, y eso lo sabes porque lo puedes sentir.

Sencillamente lo sabes. Pero también sabes cuando sus historias provienen de la verdad, y lo sabes sin palabras, y eso es lo principal. Verdad o ficción, no tienes porque creer la historia de nadie. No tienes que formarte una opción de lo que la otra persona diga. No tienes que expresar tu propia opinión. No tienes que estar de acuerdo o desacuerdo.  Sencillamente escucha.

Cuando más impecable sea una persona con las palabras, más claro será el mensaje, pero las palabras que provienen de otro artista no tienen nada que ver contigo. Sabes que no se trata de nada personal. Escucha y comprendes todas las palabras, pero las palabras ya no te afectan. Ya no te juzgas lo que otras personas dicen porque comprendes lo que están diciendo. Solamente están dejando que sepas lo que está ocurriendo en un mundo virtual.

 Ya eres consciente de que todos los artistas viven en su propio sueño, en su propio mundo. En ese mundo, cualquier cosa que perciban es verdad para ellos y es posible que sea absolutamente verdad para los artistas que están expresando su historia, pero no es verdad para ti. La única verdad para ti es lo que percibes en tu mundo. Con esta conciencia no tienes que demostrar nada a nadie. No se trata de tener razón o de estar equivocado. Respeta cualquier cosa que diga otra persona porque se trata de lo que dice otro artista.

El respeto es muy importante. Cuando aprendes a escuchar, eres respetuoso con los demás artistas, demuestras respeto a los demás artistas: demuestras respeto por su arte, por su creación. Todos los artistas tienen derecho a crear su arte de la manera que lo desee. Tienen derecho a creer cualquier cosa que quieran creer; tiene derecho a decir cualquier cosa que quieran decir, pero si no aprendes a escuchar, nunca comprenderás lo que están diciendo. Escuchar es de suma importancia en la comunicación.

Cuando aprendes a escuchar sabes exactamente lo que quieren los demás. Una vez que sabes lo que quieren, lo que hagas con esa información depende de ti. Puedes reaccionar o no reaccionar, puedes estar de acuerdo o en desacuerdo con lo que dicen y eso depende lo que tú quieras.  Que otras personas quieran algo no significa que tú tengas que darle lo que quieren. La gente esta siempre tratando de captar tu atención porque, a través de la atención puedes descargar cualquier información.

Muchas veces sencillamente no quieres esa información. Escuchas; si no lo quieres, lo ignoras y cambias la dirección. Pero si esa información capta tu atención, entonces realmente querrás  escuchar a fin de descubrir si lo que alguien está diciendo resulta importante para ti. Entonces, si lo deseas, puedes compartir tu punto de vista. Es tu elección, pero la clave es escuchar.  Si no aprendes a escuchar, nunca comprenderás lo que estoy compartiendo contigo ahora  mismo. Sacaras precipitadamente una conclusión y reaccionaras como si se tratara de tu sueño cuando no lo es.

Cuando otros artistas comparten sus sueños contigo, simplemente sé consciente de que se trata de su sueño. Tú sabes lo que es tu sueño y lo que no lo es. Ahora mismo estoy comprendiendo la manera en la que percibo el mundo, el modo en que sueño, y mis historias son verdaderas para mí, pero sé que no son la verdad real, así que no me creas. Cualquier cosa que te diga no es más que mi punto de vista. Por supuesto, desde mi punto de vista, comparto la verdad contigo.

Hago lo máximo que  puedo para utilizar las palabras de la manera más impecable a fin de que puedas entender lo que digo; pero incluso si comparto contigo  una copia exacta de la verdad, sé que distorsionara mi mensaje tan pronto como vaya de mi mente a la tuya. Oirás el mensaje y te dirás a ti mismo el mismo mensaje de un modo completamente distinto, según  tu punto de vista.


Por consiguiente, quizás lo que yo digo es la verdad o no lo es, pero tal vez lo que tú crees no es la verdad. Yo solo soy la mitad del mensaje; tú eres la otra mitad. Soy responsable de lo que digo, pero no soy responsable de lo que tú entiendas. Tú eres responsable de lo que tú entiendes; tú eres responsable de cualquier cosa que hagas con lo que oigas en tu cabeza, porque tú eres quien da significado a cada palabra que oyes.
 



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