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ESCRIBIR NUESTRA HISTORIA CON AMOR PDF Imprimir E-mail
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Escrito por MIGUEL RUIZ   

La vida como una aventura romántica continúa. ¿Cuál es la mejor  manera de escribir la historia de tu vida?  Solo hay una manera, y esa manera consiste en hacerlo con amor. El amor es el material que yo utilizo para escribir mi historia porque proviene directamente de mi integridad, de lo que realmente soy. Amo al personaje principal de mi historia, y el personaje principal ama y disfruta de todos los personajes  secundarios.

No tengo miedo a decir “Te amo”. Tu mente quizás diga: ¿“Como puede amarme si ni siquiera me conoce”? No necesito conocerte. No necesito justificar mi amor. Te amo porque es mi placer hacerlo. El amor que sale de mi me hacer feliz, y no es importante si me rechazas porque yo no me rechazo a mí mismo. Es mi historia vivo en una aventura romántica y todo es bello para mí.

Vivir en el amor es estar vivo de nuevo. Es el regreso a la integridad, a lo que eras antes del conocimiento. Cuando recobras tu integridad, siempre sigues el amor. Vives tu vida como una aventura romántica eterna porque, cuando te amas a ti mismo, resulta fácil amar a todas las demás personas. Te sientes muy bien con solo estar contigo mismo, y cuando te reúnes con otra gente, es porque quieres compartir tu felicidad. Amas tanto que no necesitas el amor de nadie para que te haga feliz. Pero eso no quiere decir que no aceptes el amor. 

Por supuesto que lo aceptas. Aceptas la buena comida, el buen vino, la buena música, ¿Por qué no el amor? Si puedes verte a ti mismo como un artista y eres capaz de ver que tu vida es tu propia creación, entonces ¿Por qué no creas la historia más bella para ti mismo? Es tu historia y solo se trata de una elección.

Puedes escribir una historia basada en el amor y en la aventura romántica, pero ese amor tiene que empezar contigo mismo. Te sugiero que inicies una relación completamente nueva entre tú y tu mismo. Puedes tener la relación más maravillosa y romántica, y la manera de conseguirlo consiste en cambiar tus acuerdos. 

Un acuerdo que puedes hacer es el de tratarte con respeto. Introduce el acuerdo del respeto a ti mismo  y dile a voz de tu cabeza “es hora de que nos respetemos el uno al otro”. Mucho de los juicios se acabaran ahí, y la  mayor parte del auto rechazo también desaparecerá. Entonces, podrás permitir que la voz hable, pero el dialogo será mucho mejor.  Tendrás muchas ideas fabulosas, grandes diálogos en tu cabeza y cuando expreses todo eso a otras personas, les encantará lo que dices. Te descubrirás sonriendo y divirtiéndote incluso cuando estés solo.

Es posible ver porque razón es tan importante la relación que mantienes contigo  mismo, cuando no te gustas, o aun peor, cuando te detestas a ti mismo, el dialogo interno está contaminado de veneno, y esa es la manera en que te hablas a ti mismo. Cuando te amas, aun cuando la voz del conocimiento esté en tu cabeza, es amable contigo.

Cuando te amas, cuando te tratas con amabilidad, es cuando tienes una buena relación contigo mismo. Entonces todas las relaciones que tengas mejoraran, pero empieza siempre contigo mismo. ¿Cómo podemos esperar ser amables cuando hablamos con otras personas si no lo somos con nosotros mismos? Tenemos la necesidad de expresar lo que sentimos, y expresar nuestras emociones a través de nuestra voz. Si no nos sentimos bien, si estamos llenos de veneno emocional, necesitamos descargarlo.

Ésa es la razón por la que necesitamos maldecir a fin de liberar todas las emociones que están atrapadas en nuestra cabeza. Cuando sentimos enfado o celos, éstos necesitan salir y nuestras palabras cargarán con esas emociones. Si la voz del conocimiento nos está maltratando, entonces esa voz tratara a otras personas del mismo modo. Si nos estamos divirtiendo con nosotros mismos, eso es lo que proyectamos fuera.

El primer paso hacia la mejora de la relación contigo mismo es aceptar exactamente cómo eres. No necesitas aprender a amarte a ti mismo. Necesitas desprender todas las rezones por la cuales te rechazas a ti mismo, y por naturaleza te amas a ti mismo. No amas la imagen que proyectas a tu manera de ser, sino que te amas a ti mismo por lo que eres. Entonces empieza a disfrutar de ti mismo hasta que te amas tanto que te das todo lo que necesitas. Dejas de ponerte en el último lugar. Cuando más disfrutas de tu presencia, más disfrutas de la vida, y más disfrutas con la presencia de las personas que te rodean.

Cuando amas honras y respetas a la vida. Cuando vives tu vida con amor, honor y respeto, la historia que creas es una aventura romántica continua. Amar la vida es disfrutar cada manifestación de la misma, y esto es algo que resulta fácil. Tan fácil como respirar. La respiración es la mayor necesidad del cuerpo humano, y el aire es el regalo  más grande. Puedes sentirte tan agradecido por el aire que solo respirar es suficiente para amar. ¿Cómo puedes demostrar tu gratitud por el regalo del aire? Disfrutando de cada respiración.

Cuando te concentras en ese goce, disfrutar del aire se convierte en un hábito y es posible deleitar al menos diecisiete o dieciocho veces por minuto. Bastará con respirar para sentirte siempre feliz, para estar siempre enamorado. Pero esta es solo una de las direcciones que el  amor  puede tomar. Cada actividad de tu vida puede convertirse en un ritual de amor. Necesitamos la comida y podemos hacer con la comida lo mismo que hacemos con el aire. La comida también es amor, y cuando disfrutamos de ella, cuando realmente la degustamos y sentimos su textura, vivimos una de las experiencias más sensuales que tenemos.

Hay mucho amor en la acción de comer, y si utilizamos una nuevo mantra cada vez que comamos, incrementamos el placer. El mantra consiste sólo en un sonido: “Mmmm”. Si practicamos el amor de la comida cada vez que comamos, pronto se convertirá en un hábito. Se convertirá en un ritual que utilizamos para dar las gracias, para expresar nuestro amor, sin oponer resistencia.

La comunicación puede ser otra vía para expresar nuestro amor. Cada vez que compartimos nuestra historia o que escuchamos la historia de otra persona, podemos compartir nuestro amor y convertirlo en una práctica. Una de las tareas que solía asignarles a mis aprendices consistía en encontrar  al menos mil maneras distintas de decir: “Te quiero” en una semana.

Cuando practicamos todas esas formas distintas de decir “Te quiero”, tu corazón se abre por completo para escuchar a toda la creación entera diciéndote: “te quiero”. Y no necesitas justificar o explicar ese amor. Sencillamente lo recibes sin intentar siquiera comprenderlo o crear una historia sobre él.

Cuando tienes la valentía de abrir tu corazón completamente al amor, acontece un milagro. Empiezas a percibir el reflejo de una amor en todo. Entonces, comer, andar, hablar, cantar, bailar, ducharse, trabajar, jugar: todo lo que haces se convierte en un ritual de amor. Cuando todo se convierte en un ritual de amor, dejas de pensar; estas sintiendo y disfrutando la vida. Hallas placer en cada actividad  que haces porque te encanta hacerlo. El mero hecho de estar vivo es maravilloso y hace que te sientas intensamente feliz.

A veces me han preguntado: ¿Miguel eres feliz siempre? ¿Acaso no te pones nunca de mal humor? Bueno estar malhumorado es completamente normal. A veces cuando no duermo lo suficiente, estoy irritable. Si solo he dormido dos horas por la noche, cuando me despierto no me siento bien; siento ¡argh!  Pero ese argh no va dirigido a nadie. ¿Por qué debería se desagradable con nadie solo porque me siento mal y mi cuerpo me está diciendo que quiere dormir más? Si en ese momento no puedo satisfacer a mi cuerpo, acabo lo que tengo que hacer, y entonces llevo mi cuerpo a la cama y lo pongo a dormir.

Tengo derecho a estar mal humorado, pero eso no significa que voy a herir al ser que amo, o a mis hijos, o mis amigos, a la gente que trabaja para mí. Si somos egoístas y estamos malhumorados, entonces creemos que nadie tiene el derecho a estar feliz a nuestro alrededor. Entonces decimos: ¿Por qué te está tiendo cuando yo me siento mal? Esto no es más que egoísmo, y somos egoístas con los demás porque somos egoístas con nosotros mismos. Cualquier cosa que sintamos por nosotros mismos la proyectamos sobre los demás.

Escribir tu historia con amor resulta muy fácil. ¿Por qué convertir en algo complicado y difícil cuando el amor es tu verdadera naturaleza? No siendo lo que eres, te resistes al amor, y tienes miedo a amar porque te crees una de las mayores mentiras, y esa mentira es: “El amor duele”. Como he dicho antes, el amor no duele.

El amor nos brinda placer. Pero tú incluso puedes utilizar el amor para herirte a ti mismo. Alguien quizás te amé de verdad, pero tú no aprecias ese amor porque estas escuchando tus propias mentiras. Dices: ¿Qué quiere ese hombre de mí?  “Quiere aprovecharse de mi”. ¿Quién sabe lo que el cuentista te dirá? Si no percibes el amor, si no puedes reconocer el amor, es porque solo reconoces el veneno el veneno que está en tu interior. Soy responsable de lo que digo, pero no soy responsable de lo que tú entiendas. Puedo ofrecerte mi amor, pero tú puedes interpretar  que estas siendo juzgado, o ¿Quién sabe? Solo tu cuentista lo sabe. Cuando dejamos de creer en nuestras propias historias, nos resulta muy difícil disfrutar el uno del otro.

Los seres humanos estamos hechos para amar. Antes del conocimiento, resultaba fácil abrir nuestro corazón y amar, y sencillamente nos  apartábamos de cualquier otra cosa que no fuera amor. Pero con la voz del conocimiento en nuestra cabeza, nos apartamos del amor y optamos por lo que no es amor. Siempre tenemos una elección, y si nos amamos a nosotros mismos, escogemos el amor. No permitirnos ser maltratados aceptando la opinión o el abuso de otras personas. Si alguien nos maltrata es porque permanecemos ahí, porque permitimos que eso suceda. Y si nos quedamos ahí es porque creemos que nos merecemos el maltrato y estamos utilizando a esa persona para castigarnos.

Cuando no tenemos conciencia, culpamos, sin embargo la solución no está en la culpar.  La solución consiste en apartarse y no permanecer ahí. ¿Cómo puedes creer a alguien que te dice te amo, y después te trata sin respeto y con violencia emocional? ¿Cómo puede alguien decir te amo  cuando lo que quiere es controlar tu vida, decirte lo que tienes que hacer y no tiene que hacer? ¿Cómo puede alguien afirmar que te ama y después ofrecerte su basura emocional, sus celos y su envidia? ¿Cómo podemos decir te amo  y después lanzar todas nuestras opiniones contra esa persona amada e intentar que sufra? Tengo que decirte lo que anda mal en ti porque “te amo” tengo que juzgarte, declararte culpable y castigarte porque “te amo”. Tengo que conseguir que no tengas nunca razón y hacerte sentir que no vales nada porque “te amo”. Y como tú me amas tienes que soportar mi enfado, mis celos y toda mi estupidez.

¿Acaso crees que esto es amor? Esto no es amor. Esto no es más que egoísmo, y lo llamamos amor. Y decimos el amor duele, pero nos herimos a nosotros mismos con nuestras propias mentiras. Toda la lucha que ocurre en las relaciones románticas no es más que un absurdo. No es amor, y esa es la razón por la que la gente está hambrienta de amor.
 



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